ONU y HRW piden medidas por la detención de un periodista venezolano

La misión técnica de la ONU en Caracas pidió “acceso urgente” al periodista y activista venezolano Luis Carlos Díaz, presuntamente detenido ayer por agentes de inteligencia. Al mismo tiempo, la organización Human Rights Watch denunció la “detención arbitraria” de Díaz, acusado de causar el apagón masivo que tuvo lugar en el país caribeño durante todo el fin de semana pasado.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, manifestó en su cuenta de la red Twitter estar «profundamente preocupada por la presunta detención» del periodista y «su bienestar», al tiempo que informó que la misión de Naciones Unidas «pidió a las autoridades acceso urgente a Díaz».

“Las autoridades venezolanas actúan como si pudieran cometer abusos impunemente mientras representantes de la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU están ya en el país», aseguró por su parte el director para América de HRW, José Miguel Vivanco.

Según detalló a HRW la esposa de Díaz, la también periodista Naky Soto, el detenido abandonó su trabajo en la emisora Unión Radio a las 17.30 hora local del lunes , aunque ella no supo de su paradero hasta las 2 de la madrugada, cuando una docena de agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) lo llevaron a su casa esposado.

Después del registro, donde requisaron computadoras, celulares y dinero en efectivo, el cuerpo armado le anunció a Soto que Díaz sería llevado al cuartel general del servicio de inteligencia en Caracas.

Más tarde, unas 300 personas se manifestaron frente a la Fiscalía para exigir la libertad del periodista, crítico del gobierno de Nicolás Maduro y muy activo y reconocido en redes sociales. «¡no es un hacker, Luis Carlos no altera códigos!», clamó Soto, encabezando la protesta.

El programa televisivo del dirigente oficialista Diosdado Cabello vinculó a Díaz con el apagón a través de un video con declaraciones del periodista radial, antes del corte eléctrico, en las que éste cita casos de apagones en otros países que alentaron rebeliones contra gobiernos.