ONGs piden a la UE que prohíba importaciones de Brasil vinculadas a la deforestación

Al menos 34 organizaciones con sede en Brasil instaron el lunes a la Unión Europea (UE) a aprobar una legislación que prohíba todas las importaciones vinculadas a la deforestación, en medio de las críticas que se acumulan contra el cuestionado proyecto de ley que impulsa el gobierno de Jair Bolsonaro contra el medioambiente. 

A partir de una carta, organizaciones como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el Observatorio del Clima y The Nature Conservancy apoyaron la iniciativa que discutirán los ministros de la UE este jueves, que busca precisamente prohibir productos que fomentan la deforestación. Esto implicaría la implementación de controles a las importaciones de carne de res, soja, aceite de palma, cacao y café. 

Las organizaciones dijeron que el borrador de la propuesta es «necesario y positivo», pero necesita «mejoras» para tener un verdadero impacto en la deforestación en países exportadores como Brasil, hogar del 60% de la selva amazónica y exportador líder de muchos de esos productos. 

«La deforestación y la conversión de los ecosistemas naturales deben erradicarse si la humanidad quiere tener la oportunidad de estabilizar el calentamiento global», dice la carta. 

La UE se encuentra entre los primeros en redactar dicha legislación desde que 141 países firmaran la llamada Declaración de Glasgow, un compromiso para «detener y revertir» la deforestación para 2030.

Brasil fue uno de los signatarios del compromiso voluntario, lanzado en la cumbre climática de la ONU en noviembre pasado. Pero la deforestación aumentó en el país los últimos años, especialmente bajo la presidencia de Bolsonaro. 

Desde que el mandatario, que cuenta con el sector agrario como uno de sus principales apoyos, asumió el cargo en 2019, la deforestación anual promedio en la Amazonía brasileña aumentó más del 75% con respecto a la década anterior.

Qué piden las organizaciones

Las ONG dijeron que el borrador del plan, presentado en noviembre, define «bosques» de manera demasiado restrictiva y excluye la mayoría de varios ecosistemas clave en Brasil, incluidos los humedales del Pantanal, la sabana del Cerrado y las tierras bajas de la Pampa, dijeron.

También instaron a los funcionarios de la UE a agregar más ítems a la lista de productos a controlar, como algodón, maíz y carne enlatada, y garantizar que las medidas se apliquen a granjas enteras, no sólo a una parte de ellas.

«En fincas grandes, un propietario puede mantener un área de producción libre de deforestación para exportar a Europa y otra área para deforestar», dijeron. 

También pidieron «garantías firmes» sobre los derechos humanos, en particular para garantizar que la agroindustria no expulse a los pueblos indígenas de sus tierras.