Nuevo choque entre EE. UU. y Venezuela, entre las expulsiones diplomáticas y las sanciones

El gobierno venezolano dio un ultimátum de 72 horas al cuerpo diplomático estadounidense para que abandone el país a más tardar el jueves, luego de que fracasaran las negociaciones para instaurar oficinas de intereses tras la ruptura de relaciones diplomáticos. A las pocas horas, el gobierno de Donald Trump amenazó con nuevas sanciones adicionales contra instituciones financieras vinculadas al gobierno de Nicolás Maduro.

Según un comunicado de la cancillería venezolana, funcionarios «del más alto nivel» en Washington «amenazaron con el uso de la fuerza militar con el pretexto pretexto de proteger a su personal diplomático en Caracas». El gobierno venezolano indicó, a su vez, que la permanencia de ese personal «entraña riesgos para la paz, la integridad y la estabilidad», en momentos en que el país vive el quinto día de un gigantesco apagón que dejó a oscuras a casi todo el territorio nacional.

El anuncio del gobierno venezolano ocurre un día después de que Washington informara sobre el retiro de sus representantes en Caracas, debido al «deterioro de la situación en Venezuela” y luego de que resaltara que la presencia del personal diplomático estadounidense en la embajada se ha vuelto “una limitación para la política de Estados Unidos».

El presidente Donald Trump afirmó repetidas veces que todas las opciones están sobre la mesa, incluida la intervención militar, pero la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, criticó esta posición ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. «Creemos que ninguna acción militar, desde adentro o afuera del país, sería aceptable», dijo este martes.

El pasado 23 de enero, el presidente Nicolás Maduro anunció la ruptura de relaciones con Estados Unidos, luego de que Washington reconociera al jefe del Parlamento de mayoría opositora, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela.

Poco después, se iniciaron negociaciones entre ambos países para abrir «oficinas de intereses», similares a las que existían en Cuba, para mantener un mínimo nivel de relación. Para ello se había establecido un plazo de 30 días. Agotado este plazo, Venezuela «ha resuelto no conceder una nueva prórroga para la permanencia de los agentes diplomáticos estadounidenses», explicó el canciller Jorge Arreaza en el comunicado.

Para redoblar la apuesta, el delegado de Estados Unidos para Venezuela, Elliot Abrams, advirtió este martes de que «muy pronto» habrá «importantes» sanciones adicionales contra instituciones financieras vinculadas al gobierno de Caracas. Abrams también advirtió en una rueda de prensa que se emitirán «revocaciones de visas adicionales» contra personas cercanas a Nicolás Maduro.

Abrams explicó que la decisión de retirar a los diplomáticos estadounidenses que permanecían en el país está en línea con la postura adoptada por Washington cuando ordenó a finales de enero el retorno de sus trabajadores «no esenciales», después del reconocimiento a Guaidó.