Nuevo ataque de Trump contra la caravana: los soldados tendrán más poder para disparar y reprimir

Mientras cerca de cinco mil centroamericanos de la caravana migrante se agolpan en Tijuana, a metros de la frontera mexicana con Estados Unidos, el presidente Donald Trump firmó un memorándum que extiende las facultades de los más de cinco mil soldados desplegados en esa zona. Además de poder usar la fuerza en defensa propia, la nueva autorización les permite abrir fuego “si fuera necesario” para “proteger” a agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

El jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, envió este martes una carta al secretario de Defensa, James Mattis, en la que le comunicaba el nuevo memorándum del presidente. “La autorización del presidente asegura que el Departamento de Defensa puede actuar para proteger a aquellos que nos protegen”, justificó el portavoz de la Casa Blanca, Hogan Gidley.

Los inmigrantes que entraron a México el 19 de octubre ya cumplieron 10 días en Tijuana, mientras esperan pedir asilo en Estados Unidos tras una marcha a pie que emprendieron desde varios países de Centroamérica hace semanas en busca de una vida mejor. Pero el gobierno estadounidense no piensa ceder y refuerza día a día la mililtarización en la frontera.

El memorándum de la Casa Blanca autoriza a los soldados estadounidenses a conducir actividades como “control de multitudes, detención temporal y revisiones superficiales”, según develó la CNN. El documento permite a los soldados “una exhibición o uso de la fuerza (incluyendo fuerza letal, en caso de ser necesario)” con el fin de realizar estas actividades de protección.

El documento cita “evidencia creíble e información de inteligencia” que indican que las caravanas de migrantes provenientes de Centroamérica “podrían causar incidentes de violencia y desorden que amenacen al personal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza” como la razón por la que los soldados son necesarios para protegerlos. Trump insistió hoy en un tuit, sin aportar pruebas, en que entre los inmigrantes centroamericanos de las caravanas que se han dirigido en las últimas semanas a EE.UU. hay “criminales”.

Mattis, por su parte, argumentó que la orden de Trump no viola la ley de 1878 conocida como “Posse Comitatus”, que prohíbe usar a los soldados para tareas de seguridad y orden público a nivel nacional.”No hay ninguna violación de la ley, porque no vamos a arrestar a nadie”, subrayó para intentar calmar la tensión. Pero Trump no hace más que avivarla, a pesar de que un fallo judicial indicó que no puede negarse a dar asilo a las personas que entran al país de forma irregular. Ayer inclusive deslizó la posibilidad de que se cierre completamente la frontera con México, ya no sólo en Tijuana.

“Si se llega a un nivel en el que perdemos el control o personas pueden resultar heridas, cerraremos el ingreso al país por un período de tiempo”, dijo a periodistas. “Me refiero a toda la frontera. México no podrá vender sus automóviles a Estados Unidos”, aclaró.

Trump ya había amenazado a mediados de octubre, en plena campaña para las elecciones de “medio mandato, con impedir que la caravana de migrantes centroamericanos ingrese a su país si México no era “capaz” de detener el “asalto”.