Nueve masacres en dos semanas: se recrudece la violencia en Colombia y los artistas vuelven a cantar por la paz

Desde el 11 de agosto murieron al menos 42 personas, víctimas de masacres, en el marco de una nueva espiral de violencia que vive el país a cuatro año de la firma de los acuerdos de paz. Tres personas, entre ellas un niño de 13 años, fueron asesinadas el lunes a tiros por un comando de encapuchados en Antioquía. Un día antes tres personas habían sido acribilladas. Más de un centenar de artistas e intelectuales organizaron la movilización virtual “Un canto por Colombia” para condenar los crímenes y pedir por la pacificación del país.

La escalada de violencia comenzó el 11 de agosto con el crimen de cinco adolescentes negros de entre 13 y 16 años.  Sus cuerpos fueron encontrados en un cultivo de caña de azúcar en la ciudad de Cali (suroeste).

“Que se haga justicia, que eso no quede impune”, reclamó en Popayán, capital del departamento del Cauca, Lucila Huila, de 53 años, durante el sepelio de sus hijos Heiner y Esneider Collazos Huila, dos de los seis asesinados el viernes en otra de las masacres en El Tambo, Cauca. 

Desgarrado por casi seis décadas de guerra civil, el país que creía haber dejado la violencia atrás con el desarme de los paramilitares y de las FARC ahora enfrenta un aumento descomunal de masacres. 

La ONU registró que desde el 1 de enero hasta el 17 de agosto de este año hubo 33 masacres, contra 36 en 2019, 29 en 2018 y 11 en 2017. Por lo general se trata de ataques en zonas apartadas que tienen entre sus víctimas a jóvenes civiles. El Gobierno atribuye esas matanzas a los grupos armados que se financian con el narcotráfico.

“Las zonas donde ocurren las masacres, no solamente en Nariño sino también en el Cauca y Arauca, son zonas neurálgicas para actividades criminales relacionadas tanto con el narcotráfico como con la minería (ilegal)“, señaló la profesora e investigadora Irene Cabrera, de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones internacionales de la Universidad Externado de Colombia.

Esa ubicación estratégica hace que en amplias zonas de Nariño y el Cauca, ambas en el suroeste y con costas sobre el océano Pacífico; Arauca y Norte de Santander, en la frontera con Venezuela, o la región antioqueña de Urabá, limítrofe con Panamá y con salida al mar Caribe, proliferen bandas de narcotraficantes en disputas con disidentes de las FARC e incluso con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Unidos por la vida y por la paz 

“Esto es un asunto urgente de empatía, de sensibilidad, creo que el país colmó su límite y este es el momento de reaccionar y de conectarse con la necesidad de cuidar la vida, la vida digna, la vida en todas sus formas”, señaló el músico César López sobre la movilización virtual “Un canto por Colombia. Hasta que amemos la vida”.

Esta iniciativa congregó a más de un centenar de colombianos del mundo de la música, la literatura y el periodismo que por medio de las redes sociales reclamaron el fin de la violencia.

“En Colombia están matando gente todos los días, en Colombia hay masacres, se llaman así, masacres, y en Colombia está pasando todos los días”, dijo la cantante Adriana Lucía, quien añadió: “Hay una generación aquí que es capaz de verse en las heridas de las otras personas y espero que mi voz y tu voz nunca se apague para defender la vida”.

La movilización, que se hizo virtual ante la imposibilidad de salir a manifestarse en las calles debido a la pandemia de coronavirus, reunió a personas de todo el espectro de la sociedad colombiana. 

“Esto no tiene nada que ver ni con izquierdas ni con derechas, ni con partidos ni con campañas, ni con políticos, esto tiene que ver con la dignidad del ser humano que es inherente a él y hemos decidido salir a defenderla, a decirle a los violentos, a mirarlos a los ojos y decirles ni una bala más, nadie mata, nadie muere”, agregó César López.

El artista, creador de las “Escopetarras”, guitarras fabricadas a partir de escopetas fundidas, como símbolo de paz, subrayó: “Por una Colombia en paz vamos a seguir cantando hasta que sea un país en que no se mata”.

Música contra la violencia

López interpretó la canción “Hasta que amemos la vida”, que da nombre a la movilización y cuya letra es una larga lista de colombianos asesinados por los distintos actores del conflicto armado interno, de guerrilleros a paramilitares, narcotraficantes y agentes del Estado. Como él, otros artistas pusieron su talento al servicio de la causa común por la vida con canciones que hablan de la violencia pero también de la esperanza.

Pacto por la vida y por la paz

Los líderes sociales también se sumaron a la convocatoria y uno de sus principales representantes, Leyner Palacios, sobreviviente de la masacre de Bojayá, que hace 18 años dejó por lo menos 79 muertos en ese pueblo del departamento del Chocó, anunció la firma de un pacto por la vida y por la paz.

“Porque queremos cantar, porque queremos amar, porque queremos andar hasta que amemos la vida invito a que suscribamos un gran pacto por la vida y por la paz, ese pacto lo lanzaremos el próximo 10 de septiembre desde el Pacífico y el surocidente colombiano”, dijo Palacios.