Nuevo edificio financiero multipolar

Latinoamérica y El Mundo

La creación de un banco y de un fondo de reservas ha sido un gran paso del BRICS en la construcción de una estructura financiera global que desafíe las imposiciones del mercado y desdolarice la economía mundial.  El avance fue tomado con entusiasmo en los países de la región, aunque un analista plantea su escepticismo ante un foro al que considera neoliberal.

Presidencia brasileña

Carlos Fernández-Vega – Telesur (Venezuela)

Cuatro de las diez principales economías del mundo, y otra que se ubica en el escalón número 25, conjuntamente tomaron una trascendental decisión: si el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial sistemáticamente se negaron a ir a la montaña, ésta en lugar de ir al FMI o al BM decidió fundar su propia institución financiera, con una estructura equitativa, para fomentar el crecimiento y el desarrollo de las naciones, es decir, para hacer realidad los objetivos para los que supuestamente se crearon, 70 años atrás, los citados organismos que en los hechos se convirtieron en torturadores y expoliadores de los países subdesarrollados.

Así, quedaron formalmente constituidos el Banco de Desarrollo del Grupo de los BRICS y su fondo de reserva de divisas, mediante la firma del acuerdo respectivo por parte de los mandatarios de Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica, quienes decidieron emprender la tarea, con sus propios recursos, de fomentar el crecimiento y desarrollo con un capital declarado de 100 mil millones de dólares y una estructura equitativa en la participación, algo contrario a las prácticas del FMI y del Banco Mundial, organismos que no representan más que los intereses de las naciones altamente desarrolladas, con Estados Unidos en la batuta, y que se han dedicado a destrozar las economías subdesarrolladas en nombre, paradójicamente, del desarrollo.

En la escalera económica mundial, China ocupa el peldaño número dos; India el tres; Rusia el seis; Brasil el siete y Sudáfrica el 25. Este conjunto de naciones aporta 29 por ciento del PIB mundial (de acuerdo con la estadística del propio FMI al cierre de 2012), pero su poder de voto en el seno del Fondo Monetario Internacional a duras apenas representa el 11 por ciento del total, contra 16.75 por ciento de Estados Unidos o 43.1 por ciento del G-7 (este último país más Japón, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá), proporción que fácilmente supera el 50 por ciento si se incluyen a sus naciones dependientes (México entre ellas). Así, la participación e influencia de los subdesarrollados es inexistente.

“Toma forma la intención de construir el nuevo ‘edificio’ financiero multipolar, sin condicionamientos ni ‘experimentos’, en el que todos participen y se beneficien”

China, segunda potencia económica mundial, apenas tiene 3.81 por ciento del poder de voto en el seno del FMI. Estados Unidos, que se ubica en la primera posición, 16.75 por ciento. India, en el peldaño número tres, mantiene 2.34 por ciento de ese poder de voto, mientras Japón, número cuatro en orden de importancia, tiene 6.23 por ciento. Rusia, en el sexto escalón, tiene 2.39 por ciento, contra 3.16 por ciento de Italia, que se coloca en el peldaño número 13. Y así por el estilo. Si de algo sirve, el poder de voto de México es de 1.47 por ciento, no obstante la millonaria “inyección” de recursos (para aumentar la cuota) realizada durante la docena trágica panista.

Así, pase lo que pase, dígase lo que se diga, en el FMI y en el Banco Mundial sólo truenan los chicharrones del G-7, con Estados Unidos a la cabeza. Todo tipo de “experimentos” (en América Latina, México ha sido uno de los principales “laboratorios” de ese par de organismos, y allí están los resultados) se han practicado en las naciones subdesarrolladas y altamente dependientes, las mismas que, “modernizadas” y privatizadas, se han mantenido en esa posición sin visos de mejoría, salvo para la élite.

En fin, toma forma la intención de construir el nuevo “edificio” financiero multipolar, sin condicionamientos ni “experimentos”, en el que todos participen y se beneficien. La primera presidencia del Banco de Desarrollo corresponde a India y la sede del organismo a la República Popular China (Shanghai).

Alejandro Nadal – La Jornada (México)

Las noticias sobre un nuevo banco del BRICS y la posible creación de un esquema de intercambios comerciales en monedas de estos países deben verse con escepticismo. Este bloque es más un club de países con intereses políticos y comerciales comunes que con una agenda de cambio en la economía internacional. A China le conviene la estabilidad en Sudáfrica porque ahí están algunas fuentes de materias primas de importancia estratégica. A Rusia le interesa el apoyo del grupo para contrarrestar sanciones de Estados Unidos por la crisis en Ucrania. A Brasil le inquieta una reducción en la tasa de crecimiento de China porque en mucho depende de ese mercado para productos primarios. Y a todos los líderes del BRICS les preocupa su desprestigio y la falta de credibilidad política en lo interno.

“Los resultados de la cumbre del grupo en Brasil no deben engañar. La globalización neoliberal no será desafiada por un grupo de líderes de países en los que el neoliberalismo se mantiene triunfante”

El modelo neoliberal basado en la necesidad de mantener salarios competitivos sigue siendo la espina dorsal de las directrices de política económica en los BRICS. Desde las brutales condiciones de explotación en las minas en Sudáfrica, hasta la rapacería de las mafias en Rusia, pasando por los abusos sobre los pueblos originarios en India y la expoliación de los campesinos sin tierra en Brasil, el neoliberalismo se mantiene en los BRICS. Los resultados de la cumbre del grupo en Brasil no deben engañar. La globalización neoliberal no será desafiada por un grupo de líderes de países en los que el neoliberalismo se mantiene triunfante.

Redacción – Brasil 247 (Brasil)

“Hoy creamos el banco de los BRICS y establecemos un acuerdo contingente de reservas. Son importantes pasos para mejorar la arquitectura financiera global”, dijo la gobernante brasileña.

“El banco representa una alternativa para las necesidades de financiamiento de infraestructura en los países en desarrollo, comprendiendo y compensando la insuficiencia de crédito de las principales instituciones financieras internacionales”, dijo Dilma. 

“El grupo BRICS gana densidad política y afirma su papel en el escenario internacional”

“La dimensión histórica de nuestra reunión podrá ser comprobada desde ahora por la importancia de los acuerdos que firmamos. El grupo BRICS gana densidad política y afirma su papel en el escenario internacional”, consideró la mandataria brasileña.

Dilma informó que los líderes del grupo discutieron la situación de Medio Oriente, especialmente en Siria e Irak.

“Hay una gran oportunidad en la sociedad de los BRICS. Por sus dimensiones, por su población, por la influencia que ejerce en sus regiones y crecientemente  en el mundo, los BRICS no pueden quedarse ajenos a las grandes cuestiones internacionales”, dijo Dilma.

 

Leer artículo completo de Telesur aquí

Leer artículo completo de La Jornada aquí

Leer artículo completo de Brasil 247 aquí