Nueva jornada de protesta en Colombia, a dos meses del estallido social

Al cumplirse dos meses de la primera protesta masiva en Colombia contra el gobierno de Iván Duque -que se desató luego de que el presidente presentara un proyecto para modificar los impuestos vigentes- cientos de manifestantes volvieron a las calles para alzar la voz contra el gobierno y reclamar justicia por los muertos de la represión. 

En la capital, decenas de personas dibujaron frente al tribunal de paz siluetas de civiles asesinados por militares en el conflicto de más de medio siglo que repunta, pese al acuerdo firmado en 2016 con la guerrilla FARC.

Mientras que en Medellín manifestantes de la llamada “primera línea” fueron duramente reprimidos por tanquetas lanzaguas y agentes del escuadrón antidisturbios.

Lo que comenzó el 28 de abril como una protesta contra un plan del gobierno para subir impuestos a la clase media se convirtió en una movilización sin precedentes. Los manifestantes exigen una reforma a la policía y un estado más solidario para lidiar con los estragos económicos de la pandemia, que elevó la pobreza del 37 al 42 por ciento de la población. 

Aunque el frente más visible de las movilizaciones suspendió las protestas hasta el 20 de julio, otros sectores inconformes mantienen activas sus marchas, concentraciones y bloqueos, que según el gobierno llevaron la pandemia a niveles récord de muertes y contagios.

Más de 60 personas murieron durante las protestas, según autoridades civiles y la Defensoría del Pueblo (ombudsman).

La ONG Human Rights Watch acusa a la policía de estar implicada en al menos 20 homicidios, y asegura que 16 de las víctimas recibieron tiros disparados por agentes con intención de “matar”.

Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU repudiaron los abusos policiales.

El gobierno asegura que grupos ilegales dedicados al narcotráfico y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), última guerrilla reconocida del país, se camuflan entre los manifestantes para generar caos.