“Nuestras conquistas, nuestro orgullo”, masiva marcha LGBT con mensaje para Bolsonaro

Cerca de tres millones de personas se concentraron este domingo en San Pablo para celebrar el Orgullo LGBT, en lo que fue la primera marcha gay durante el gobierno de Jair Bolsonaro. En medio de las expresiones homofóbicas, machistas, racistas y xenófobas del exmilitar, la masiva convocatoria significó una contundente respuesta política: «Nuestras conquistas, nuestro orgullo» y “Él no, fuera Bolsonaro», pidieron lo manifestantes. Hace diez días, Bolsonaro criticó el hecho de que la Justicia tipificara la homofobia como un delito penal.

Este año la celebración de la comunidad LGBT rindió tributo a los 50 años del conflicto de Stonewall, un hito en la lucha por los derechos de este colectivo. Bajo la consigna “50 años de Stonewall, nuestras conquistas, nuestro orgullo de ser LGBT”, la tradicional marcha del Orgullo puso en primer plano la cuestión política.

En mayo, Bolsonaro vetó una pieza publicitaria del estatal Banco de Brasil por contratar actores de la comunidad LGBT y declaró que Brasil “no puede ser el país del turismo gay” porque “tiene familias”. Durante la campaña, el presidente ultraderechista afirmó que «sería incapaz de amar a un hijo homosexual» y de ser así preferiría que «muera en un accidente a que aparezca con un hombre con bigote por ahí».

AFP

A lo largo de la semana, la presidenta de la Asociación del Orgullo LGBT, Cláudia Regina García, predijo que la gente saldría masivamente a las calles para que los gobernantes entiendan que «nadie va a volver a casa, al armario o a las senzalas», como se denominaban a los antiguos alojamientos de esclavos en Brasil.

«Cada uno sabe de su vida. El presidente debería cuidar de la política y de los problemas de Brasil en lugar de meterse con la opciones individuales de cada uno», señaló una jubilada, que se definió «heterosexual de por vida» pero que cree que «la diversidad debe ser celebrada» y todas las preferencias «deben ser respetadas».

En un clima festivo, millones de personas confirmaron el pronóstico de García y  llenaron la Avenida Paulista en el corazón de la capital económica de Brasil, donde grupos conformados por las más diversas edades y estilos desfilaron y bailaron, dedicándole besos y gritos al mandatario brasileño. La prensa local describió al masivo acto de reinvidicación como «una gran fiesta», que se extendió por más de seis.

Los manifestantes también portaban pancartas con leyendas como «Nuestra arma es el amor», «Transformamos vergüenza en orgullo» y «Él no, fuera Bolsonaro».

Revelers take part in the 23rd Gay Pride Parade, which theme is «50 years of Stonewall», in Sao Paulo, Brazil on June 23, 2019. (Photo by Miguel SCHINCARIOL / AFP)

El alcalde de San Pablo, Bruno Covas, del Partido Brasileño de la Democracia Social, participó de la marcha y destacó ante la prensa que «lo más importante» del evento es «mostrar a Brasil y al mundo» que la ciudad «quiere ser una referencia en los Derechos Humanos».

Covas, sin mencionar a Bolsonaro, dijo que es «muy triste» ver «casos como la dimisión» de un director de banco porque «contrató a actores y actrices LGBT para un comercial», en referencia al veto presidencial a una propaganda del estatal Banco de Brasil, que culminó con el despido del director de comunicación de la institución.

«Ojalá que esto no sea una política del Gobierno y podamos tener un Gobierno cada vez más democrático, que es lo que Brasil y el mundo quieren», expresó Covas.

Al margen de las declaraciones, la Alcaldía que dirige Covas autorizó que los semáforos peatonales de la Avenida Paulista exhiban de manera temporal parejas homoafectivas en lugar de un solo muñeco.

El pasado 13 de junio la Corte Suprema de Brasil dictaminó que la homofobia es equivalente al racismo y por tanto debe tratarse en los tribunales como un delito penal similar, a la vez que declaró «omiso» al Parlamento, que jamás había legislado sobre el asunto.

En la actualidad, en 14 estados brasileños ya existe algún tipo de sanción civil en caso de crímenes ligados a la cuestión de género, como multas o pérdida de licencia comercial.

Sin embargo, el crimen de homofobia todavía no había sido tipificado como tal en la legislación penal del país más grande de América Latina.