«No a las privatizaciones y al FMI», un millón de personas contra las políticas de ajuste de Lenín Moreno

Los gremios de todo el país, nucleados en la principal central sindical de Ecuador, se movilizaron en el centro de Quito contra las reformas económica y laboral del gobierno de Lenín Moreno y en rechazo al acuerdo con el FMI al que suscribió el país en febrero de este año. Con carteles con leyendas como “no a las privatizaciones y al FMI” o “exigimos estabilidad laboral”, los manifestantes llegaron hasta la Asamblea Nacional para visibilizar sus reclamos por el ajuste que está aplicando el mandatario. Allí también entregaron un petitorio para que se reformen las leyes laborales del país.

La manifestación fue convocada por el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la mayor central obrera del país, que ve con recelo la reforma económica y laboral que piensa llevar próximamente al Parlamento el presidente, en gran medida, para satisfacer las demandas de competitividad y productividad del FMI.

“Esta es una marcha en contra de las medidas neoliberales del gobierno. El gobierno se ha dedicado a despedir a los trabajadores del sector público sin ninguna planificación», denunció Mesías Tatamuez, presidente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT).

Con pancartas que aludían a temas diversos como «La salud no se vende», «Cirugía mayor: Lenín Moreno abre tu cuenta (en Panamá)» o «Cárcel a los asaltantes del IESS (Seguridad Social)», los manifestantes exigieron al mandatario ecuatoriano el fin de los despidos de funcionarios públicos y los recortes en el sector público, que, aseguran, afectan a las clases menos privilegiadas.

«Es primordial que todas y todos nos manifestemos por las medidas de ajuste del Gobierno actual, medidas que nos golpean a todos y todas, pero sobre todo a las mujeres», se quejó Emilia Andrade, una de las participantes.

Los trabajadores también repudiaron el acuerdo entre el gobierno ecuatoriano y el FMI. El país, que afronta problemas económicos, consiguió en febrero pasado créditos por unos 10.279 millones de dólares de diversos organismos, entre ellos el Fondo Monetario Internacional (4.209 millones).

Para el FUT, el Ejecutivo ecuatoriano está bajo «sometimiento» a las políticas impuestas por el FMI, especialmente en lo relativo a la reducción de la inversión en el área social, y las reformas tributarias y laborales, entre otras.

«El presidente Moreno ha dicho que el Fondo Monetario le ha entregado un crédito histórico, ese crédito histórico tiene consecuencias que es más pobreza, más esclavitud y más explotación laboral», advirtió José Villavicencio, presidente de la Unión General de Trabajadores (UGTE).

«Hoy no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el Gobierno», rezaba otra proclama de los manifestantes, algunas de las cuales portaban banderas de Ecuador y del sindicato mientras gritaban «¡Unidad de acción, unidad del pueblo, por la liberación, unidad de lucha!».

Moreno no entregó todavía a la Asamblea su reforma laboral, que buscará el incremento en los índices de productividad y competitividad frente a otros mercados a través posiblemente de un alivio a los empresarios en las condiciones de contratación y despido.

La entrega tanto de la reforma económica como la laboral se espera para mediados de septiembre, según anunció el viernes el vicepresidente, Otto Sonnenholzner.

Para Ernesto, uno de los manifestantes y miembro de movimiento «Guevarista», las protestas que se vienen sucediendo contra las políticas «neoliberales» del Gobierno, «están encaminadas a una huelga general unitaria».

«Se están acabando todas las conquistas de los trabajadores como el seguro social, ha habido un montón de despedidos en el Estado, se quiere acabar con las políticas de seguridad para los trabajadores, los contratos colectivos», explicó.