Nicaragua: Se empantana la mesa de diálogo entre el gobierno y la oposición

El gobierno de Daniel Ortega y la alianza opositora finalizaron este jueves el segundo día de diálogo, que por el momento se mantuvo en cuestiones relativas a la metodología de negociación. Un punto de discrepancia fue la exigencia opositora de contar con garantes internacionales en las discusiones con el gobierno, que rechaza esa posibilidad. El diálogo entró en crisis también por la detención de uno de los 100 «presos políticos» que habían sido liberados.

Las conversaciones entre la delegación del gobierno, encabezada por el canciller, Denis Moncada, y la Alianza, presidida por el jefe de la delegación del bloque opositor, Carlos Tünnerman, se desarrollan a puertas cerradas en la sede del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE), en Managua.

«Las negociaciones avanzaron con la discusión en detalle de los puntos pendientes de acordar», informó escuetamente la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) en un comunicado, sin ahondar en lo abordado.  Las conversaciones se retomaron de nuevo esta semana tras nueve meses de suspensión por las últimas  de las últimas manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega.

Tünnerman, en tanto,  aseguró que esperan completar hoy las normas que van a regir las conversaciones, cuando celebren la tercera jornada de diálogo. Ante la andanada de críticas por el secreto de las reuniones, el bloque se comprometió a «hacer público todos los puntos de negociación tan pronto los tengamos acordados».

En un gesto de buena voluntad, el gobierno trasladó el miércoles a 100 opositores presos a un régimen de casa por cárcel, pero mantiene las calles controladas con policías para evitar nuevos brotes de protestas, actualmente prohibidas.

El corredor Alex Vanegas, un activo opositor a Ortega, fue detenido temporalmente este jueves después que el miércoles saliera de prisión. «El Maratonista», como es conocido Vanegas, fue apresado y liberado dos veces el jueves con diferencia de pocas horas en las cercanías de su casa, en un barrio de Managua, después de que salió a la calle a protestar con la bandera nacional.

La Unidad Nacional Azul y Blanco, que agrupa a los movimientos de la oposición, exigió este jueves en un comunicado la liberación de todos los «presos políticos, la anulación de los juicios en su contra y el retorno con garantía de todos los exiliados».

La Alianza señaló, además, que «continúan apostando por una salida del régimen por la vía pacífica», por adelantar las elecciones de 2021 e iniciar un proceso de democratización.

Ortega, sin embargo, descartó la posibilidad de adelantar las elecciones. Durante una visita de la Organización de Estados Americanos (OEA) a Managua este mes, el mandatario se comprometió a reformar la ley electoral de cara a las presidenciales del 2021.

El gobierno pretende que el diálogo contribuya a «consolidar la paz y mejorar las condiciones» del país, que el año pasado experimentó una recesión del 4% después de una década de sostenido crecimiento económico.