Ni medios gubernamentales ni comunitarios

“Se sigue postergando un gran consenso sobre el ADN de los medios públicos”, dice Augusto Dos Santos, consultor en comunicación y ex ministro de Comunicación para el Desarrollo en Paraguay, quien plantea como fundamental el debate “claro, abierto y democràtico” sobre este tema, del que no sólo participe la sociedad civil y sus organizaciones no gubernamentales sino también los decisores políticos.

Ni medios gubernamentales ni comunitariosAugusto Dos Santos – Página 12 (Argentina)

“Las dudas sagradas no se preguntan, m’hijo”, le dijo su abuela al autor de este artículo y así lo tituló.

“Hace pocas semanas, escuchando a un admirado teórico de la comunicación latinoamericana, con una posición muy dura en contra de la ‘distancia’ que tendrían que tener los medios públicos de sectores particulares (para ser universalmente plurales), agregando un duro cuestionamiento a cualquier intención de basarnos en la experiencia europea para sostener tal sentido de institucionalidad, me vino a la mente esta reflexión de la abuela porque no hizo sino reavivar en mí ‘la duda sagrada’ en relación a si realmente estamos planteándonos un debate conceptual sobre qué son y para qué sirven los medios públicos en América latina”, explica.

Considera que “aunque cualquier generalización (y comparación) termina siendo antipática, a veces nos asaltan ganas de pensar que así como la derecha ha caído en la tentación de creer que los medios públicos son medios de gobierno, en reiterados ejemplos se vislumbra que la izquierda tiende a creer que los medios públicos son medios comunitarios. Y ni lo uno ni lo otro”.

Para Dos santos “lo público, la esfera pública, etc., sigue siendo un debate de oenegesistas y universitarios que han logrado –intelectualmente– apropiarse de este concepto, cuya ausencia, vale afirmarlo, sigue agobiando al resto de la ciudadanía. Perdón… de la población, porque sencillamente el hospital público o la escuela pública siguen siendo asuntos más importantes que la comunicación pública, por no citar el precio del pan y la suba del combustible”.

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