«Necesitamos tener nuestro Guantánamo», la insólita propuesta del gobernador de Río

Días después de la asunción de Bolsonaro, el nuevo gobernador de Rio de Janeiro, Wilson Witzel, aseguró que los narcotraficantes, quienes según él tienen que ser tratados como terroristas, deberían permanecer recluidos en una prisión similar a la que mantiene Estados Unidos en Cuba.

«Necesitamos tener nuestro Guantánamo», afirmó el controvertido gobernador, en referencia a la instalación carcelaria de Estados Unidos en el este de Cuba, que alberga a los detenidos acusados de terrorismo luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y ha recibido múltiples acusaciones de violación de derechos humanos.

«Hay que colocar a los terroristas en lugares donde la sociedad se libre definitivamente de ellos», agregó en un discurso durante un acto en la Ciudad de la Policía, en la capital carioca.

Poco antes, propuso que los criminales que usen armas largas sean tratados también como terroristas. «Quien usa un fusil y no lleva uniforme es enemigo. Y quien usa un fusil porque quiere dominar un territorio es un terrorista, y así será tratado. Vamos a devolver la tranquilidad a todas las comunidades», prometió.

No es la primera vez que Witzel, que ganó con holgura las elecciones del 28 de octubre apoyado en la ola ultraconservadora que llevó al poder al ultraderechista Jair Bolsonaro, levanta la polémica con sus propuestas. El gobernador tiene entre sus proyectos de gobierno uno mediante el cual pretende permitir que las autoridades puedan abatir a quienes estén armados con fusiles, por considerarlos un «peligro para la sociedad».

Días después de su elección, propuso recurrir a francotiradores de élite para matar a «criminales» que lleven armas largas, incluso en casos en los que no haya confrontación con las fuerzas del orden.

Río de Janeiro es uno de los estados más violentos del país en parte por el control armado que bandas de narcotraficantes y de paramilitares ejercen sobre diferentes y enormes favelas. Brasil registró el año pasado 63.800 muertes violentas, 30,8 por cada 100.000 habitantes, aunque en Rio la tasa es de 40,4/100.000, según la ONG Foro de Seguridad Pública.