Nasry Asfura o“Papi a la orden”, el candidato de derecha que se presenta como un “hacedor de obras”

El alcalde que gobierna Tegucigalpa hace 8 años, Nasry Asfura Zablah, quiere presidir Honduras bajo la bandera del derechista Partido Nacional. Asfura, de 63 años, es un reconocido empresario de la construcción y su nombre resonó con fuerza en la región cuando fue mencionado en la lista de los “Papeles de Pandora” por tener empresas offshore.

Su propuesta política gira en torno a la profundización de la presencia de plantas de agroquímicos y biotecnología destinados a la agricultura y el turismo en diversas partes del país.

En su primera campaña política para acceder al gobierno de la ciudad se autoimpuso el apodo “Papi a la orden”. “¿Por qué soy Papi a la Orden? Porque sirvo rápido, atiendo, le busco soluciones a las cosas, eso es lo que hago todos los días, eso es lo que he aprendido”, asegura Asfura con total convicción.

Asfura se acercó a la política después de convertirse uno de los empresarios más importantes de la industria de la construcción.

En el año 2004, fue apadrinado por el exalcalde de Tegucigalpa, Miguel Pastor, para postularse a la alcaldía, pero perdió las elecciones. A su vez, su mentor político fue procesado por su relación con narcotraficantes presos en Estados Unidos.

En 2009 fue electo diputado por el departamento de Francisco Morazán, pero al cabo de 19 meses pasó a dirigir el Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS) que dependía del presidente Porfirio Lobo Sosa. El FHIS era un programa que administraba préstamos internacionales para el desarrollo de mejora de barrios y asentamientos humanos.

A pesar de su larga trayectoria, Asfura creó a su alrededor un perfil de distanciamiento con la política tradicional y se presenta como una persona ejecutiva, que se define como “adicto al trabajo” y es adepto a la resolución directa de problemas. Su lema de campaña para las elecciones es “Papi es diferente”. “¿Saben por qué Papi es diferente? No se confundan, soy diferente, yo no me levanto y desayuno política, sino trabajo, trabajo y más trabajo para resolver problemas y servirle a mi país”, afirma.

Las denuncias de corrupción en su contra

En el último tiempo, se vio involucrado en más de una denuncia por corrupción. Hacia finales del 2020 la Unidad Fiscal Especializada Contra la Corrupción (Uferco) presentó una solicitud de antejuicio contra él por presuntos actos de corrupción en sus gestiones dentro de la Alcaldía. Se lo acusó por el “aparente delito de tráfico de influencias y malversación de fondos públicos”, por US$ 1.200.000 que “pertenecían a las finanzas de la alcaldía municipal del Distrito Central y que se trasladaron a cuentas particulares”, según la investigación realizada.

Mencionado en la lista de los “Papeles de Pandora” por tener empresas offshore para presuntamente evadir impuestos, y por supuestamente favorecer a un empresario de Costa Rica en un trámite, “Papi” también es investigado por acusaciones de malversar unos 700.000 dólares de fondos municipales.

Sus adversarios políticos también lo relacionan a varias empresas que mantienen contratos con la Alcaldía y de las cuales sería dueño, entre las que se destacan la encargada de la recolección de residuos de la capital y de obras viales en puentes a desnivel.

Asfura y su discurso antiderechos

Su agrupación es contraria a propuestas progresistas como la legalización del aborto, completamente prohibido en el país, y el matrimonio igualitario.

“Soy provida, pro familia; la creación de Dios no tiene discusión. ¡Qué bonito es ver a tantas mujeres cargando a los hijos en sus brazos! Lo más bello es la familia”, señaló tomando distancia de su principal contrincante, Xiomara Castro, que apoya la despenalización.

“La creación de Dios no tiene discusión; eso no debería ser propuesta de campaña política. La creación de Dios no es discutible, la vida de inocentes no es discutible. En cada reunión que ando veo a una madre darle pecho a un niño, eso es la creación de la vida y eso no es discutible, es creación de Dios”, afirma.