“Nadie aguanta más”, miles de brasileños se manifestaron contra Bolsonaro

Miles de brasileños salieron a las calles este fin de semana para pedir el ‘impeachment’ del presidente Jair Bolsonaro, repudiar su gestión de la pandemia, reclamar que se acelere el plan de vacunación y pedir una suma de emergencia para los sectores más necesitados, entre otros puntos de un pliego de demandas que varía según ciudades y sectores.

Lo que unifica a todos los manifestantes es el deseo del fin del gobierno de Bolsonaro, que, casi a modo de desafío, paseó en moto por Brasilia, la capital, y se mostró con seguidores y militantes, sin su barbijo.

Esta fue la cuarta jornada de manifestaciones convocada por partidos de izquierda, sindicatos y movimientos sociales contra el mandatario, que además está siendo investigado por la Fiscalía por no denunciar posibles irregularidades en la negociación por la compra de dosis de Covaxin, según había sido advertido por un legislador y un funcionario de Salud.

Marchas y consignas

Una de las marchas que arrancó más temprano, el sábado, de la centena de convocadas en ciudades y municipios de Brasil y en lugares del exterior, fue la del centro de Río de Janeiro, donde miles de personas hicieron sentir sus reproches.

Los manifestantes, la mayoría vestidos de rojo y con mascarillas o tapabocas, portaban pancartas con lemas como “Fuera corrupto criminal”, “Nadie aguanta más”, el ya clásico “Fuera Bolsonaro” y “Las revoluciones son imposibles hasta que se vuelven inevitables”.

La concentración fue frente al monumento de Zumbi dos Palmares, en el centro de la ciudad, y ocupó parte de la Avenida Presidente Vargas.

Por la mañana hubo marchas en por lo menos cinco capitales de estado, entre ellas Recife y Belén, con críticas a la tardía campaña de vacunación y el aumento del desempleo, junto con pedidos para aumentar las ayudas de emergencia a los más pobres en tiempos de pandemia y, por la tarde, se registraron otras manifestaciones desparramadas por todo el mapa territorial.

Las más grandes de la tarde fueron las de San Pablo, que suele ser la más concurrida, y Brasilia.

En la capital de Bahía, en tanto, los participantes se reunieron en la Praça do Campo Grande y luego partieron hacia la Plaza de Armas; en Belo Horizonte el punto de encuentro fue la Plaza de la Libertad, donde se exhibió un muñeco inflable gigante que representaba al presidente; y en Brasilia las protestas empezaron frente al Museo de la República y, de ahí, hubo desfile por la Explanada de Ministerios hasta el Congreso Nacional.

El sitio del diario Globo detalló que a primera hora de la tarde las protestas se daban en al menos 52 municipios, en 20 estados, 13 de los cuales eran capitales.

Críticas a la gestión y pedido de juicio político

Bolsonaro, criticado también por su discurso a favor de la explotación de las áreas protegidas de la Amazonía, sus políticas sobre armas en Brasil y su ambicioso programa de privatizaciones ya en marcha, vive su peor momento desde que llegó al poder en 2019.

Su popularidad está en su nivel más bajo, 24%, y los sondeos indican que en las presidenciales de octubre del año que viene sería derrotado por su mayor rival, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuyo Partido de los Trabajadores (PT) fue uno de los grandes promotores de las protestas.

La oposición presentó el 30 de junio un “superpedido de impeachment”, que condensó un centenar de pedidos de destitución ya presentados ante la Cámara de Diputados con más de 20 acusaciones diferentes contra el mandatario, pero hasta ahora el mandatario conserva apoyo suficiente de sus aliados para bloquear estas iniciativas.

En algunas ciudades las manifestaciones incluían, además, el reclamo de un aumento en el monto de la ayuda de emergencia, que hoy va de 150 reales a 375.

A las protestas asistieron políticos como Chico Alencar y Alessandro Molon, además de artistas como Paulo Betti, Tony Bellotto y Malu Mader.

“Bolsonaro sabe que el Centrao (principal grupo aliado del Gobierno en el Congreso) es la esencia de este botín estatal, este asalto a las arcas públicas. Y ahora, políticamente debilitado, asume esta alianza”, cuestionó el diputado Alencar, en referencia a la inminente asunción del senador y referente de ese sector parlamentario Ciro Nogueira como jefe de Gabinete.

“Estamos ante el Gobierno más militarizado de la historia y hay que evitar que los generales se apoderen del Estado”, señaló el dirigente del PSOL.

Paseo en moto

Alejado de las críticas en su contra, Bolsonaro dio un paseo en moto por el Distrito Federal, sin barbijo y acompañado por el ministro de Defensa, Walter Braga Netto, y el titular de la Casa Civil, Luis Eduardo Ramos, además de asesores.

El presidente paseó por las regiones administrativas de Vicente Pires y Estructural, fuera del Plano Piloto, en la región central de Brasilia, y generó algunas pequeñas concentraciones, donde se sacó foto con los vecinos.

En Vicente Pires, Bolsonaro se paró cerca de la Feria del Productor y escuchó algunos elogios, entre ellos uno de una mujer que gritó: “¡No es He-man, pero tiene la fuerza!”.

En Estructural, se detuvo frente a una gomería, también posó para fotos con seguidores e incluso habló con otras personas por teléfono.