Murió otra migrante detenida en custodia del servicio migratorio de Estados Unidos

Mientras avanza una nueva caravana centroamericana por Honduras rumbo a Estados Unidos, una joven guatemalteca de 22 años falleció bajo vigilancia de la patrulla fronteriza de Estados Unidos. La mujer, solicitante de asilo, murió en un hospital de Texas por causas no esclarecidas. Había sido detenida a principios de septiembre pasado y trasladada a dos centros distintos de detención del servicio migratorio estadounidense (ICE), a pesar de tener problemas de salud.

Hace un mes, María Celeste Ochoa Yoc de Ramírez fue intervenida por afecciones en la vesícula en un centro médico del estado vecino de Oklahoma, pero luego la enviaron nuevamente al centro de detención. El 3 de febrero fue trasladada a Texas y desde el 18 se encontraba internada “por un dolor abdominal” en el hospital donde falleció, según la cancillería guatemalteca.

De acuerdo al Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, el sábado pasado el gobierno había recibido información del ICE “indicando del caso de una persona de sexo femenino de origen guatemalteco, que presentaba condiciones graves de enfermedad y el mal funcionamiento de varios de sus órganos”.

Al día siguiente, el consulado recibió la notificación del deceso en el hospital, agregó el texto de la cancillería guatemalteca, que precisó se mantiene a la espera de un informe médico detallado de las causas de la muerte.

Entre diciembre de 2018 y mayo pasado, cinco menores que migraron desde Guatemala, algunos junto a sus padres, fallecieron después de ser detenidos por las autoridades migratorias mientras eran custodiados por oficiales de Estados Unidos.