Murió Lucía Hiriart: cómo era la viuda de Pinochet y por qué su fallecimiento agitó el cierre de campaña

La viuda del exdictador chileno Augusto Pinochet (1973-1990), Lucía Hiriartfalleció este jueves a los 99 años de edad en Santiago. La muerte de la mujer fuerte del golpe militar provocó un verdadero terremoto político en el cierre de la campaña electoral chilena, a solo tres días de las elecciones. 

Se trata de una de los personajes de mayor relevancia histórica en el país. Hiriart lideró junto a Pinochet una de las dictaduras más sangrientas de América Latina, que dejó al menos 40.000 víctimas y más de 3.000 asesinados o desaparecidos. 

El único de los candidatos en referirse públicamente a Hiriart fue Gabriel Boric, quien congregó a miles de personas en un céntrico parque capitalino para su último mitin antes del crucial balotaje, en el que los sondeos le dan como ganador con una corrta diferencia sobre José Antonio Kast.

«Hiriart ha muerto en la impunidad pese al profundo dolor y división que causó a nuestro país. Mis respetos a las víctimas de la dictadura de la que fue parte», dijo el abanderado del Frente Amplio y el Partido Comunista, una de las formaciones más perseguidas durante el régimen.

El diputado había pedido no celebrar su muerte, pero el público presente cada tanto coreaba consignas como «La vieja se murió» o «El que no salte es Pinochet». En Plaza de la Dignidad se congregaron también cientas de personas para celebrar la muerte de la mujer del dictador.

(JAVIER TORRES / AFP)

La muerte de Hiriart despertó emociones encontradas, entre quienes ven en ella una pieza clave de las atrocidades del régimen militar y salieron a la calle a festejar su muerte, y los que consideran que hizo un gran aporte al país y lloran su deceso.

Desde las asociaciones de víctimas de la dictadura, recordaron el «rol muy participativo y efectivo» que Hiriart tuvo en la dictadura y que muere sin pagar por ello ante la Justicia.

«Muere nuevamente un cómplice de la dictadura en la impunidad. Lamento que ella nunca haya sido procesada sobre la corrupción y complicidad», dijo Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP).

( JAVIER TORRES / AFP)



Por su parte, Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidas y Detenidos Desaparecidos, dijo que «Hiriart jugó un rol gravitante en los crímenes y en el enriquecimiento de la dictadura».

(MARTIN BERNETTI / AFP)

Quién era Lucía Hiriart

Hiriart tenía 19 años cuando conoció a Pinochet, un subteniente del Ejército de 25. Casi dos años después se casaron y tuvieron cinco hijos.

Historiadores y periodistas aseguran que Hiriart ocupaba un lugar activo en las decisiones de Pinochet y que lo alentó para que diera el golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973 contra el entonces presidente de Chile, Salvador Allende. También se le atribuye una relación de amistad con el exjefe de la Dirección de Inteligencia Nacional, Manuel Contreras, quien murió en 2015.

A nivel oficial, durante la dictadura ocupó el rol de primera dama, desde el cual lideró la formación de instituciones como la Corporación Nacional del Cáncer y el Comité Nacional de Jardines Infantiles, pero su rol más importante fue al frente de los Centros de Madres (CEMA-Chile), desde 1974 y hasta 2016.

Con una mirada paternalista y asistencial, los CEMA-Chile buscaban acompañar a las mujeres en tareas de cuidado del hogar y de sus familiares, promoviendo una mirada muy conservadora del lugar que tenía que ocupar la mujer en la sociedad. Hiriart y sus «damas voluntarias» (en su mayoría esposas de militares) recorrían Chile para brindar formación en oficios, pero también «capacitación moral» e «intelectual».

( Martin BERNETTI / AFP)

La actividad de CEMA-Chile en ese entonces es todavía objeto de investigación judicial. La fundación, que llegó a tener a más de 230.000 «socias» que recibían atención de unas 6.000 «voluntarias», enseñaba a las mujeres de pocos recursos a hacer productos que luego vendía a organismos del Estado (por ejemplo, uniformes militares), quedándose con la mayor parte del dinero.

Pero la investigación más grande tiene que ver con inmuebles públicos: entre 1973 y 1991 el Estado cedió gratuitamente a la fundación 113 inmuebles para que llevara adelante sus actividades. La mayoría de esas propiedades fueron vendidas por la fundación y el dinero obtenido no ingresó ni a CEMA-Chile ni al Estado. En varios casos las propiedades fueron compradas por el propio Estado.

Sin que se llegara a un dictamen judicial final antes de su muerte, Hiriart fue procesada y absuelta en varias oportunidades por estos presuntos delitos, así como por la gestión de la herencia de Pinochet y el reparto entre sus familiares.

La última polémica en torno a su figura fue en 2017, cuando el diario chileno La Tercera reveló que estaba recibiendo una pensión mensual de unos 3.500 dólares desde la muerte de Pinochet. 

Algunos de sus dichos más repudiados y recordados

  • «Juntando cáscaras de papas, bien lavadas, pueden hacer una sabrosa sopa que reemplazará la cazuela agregándole una coronta de choclo», decía a las mujeres que recibía en los CEMA.
  • «Si yo fuera jefa de gobierno sería mucho más dura que mi marido, indudablemente. Desde ya tendría en estado de sitio a Chile entero».
  • “Estaría bueno que, para que Chile se vuelva a reencontrar, que reconozcan que mi marido es absolutamente inocente de los cargos que le hacen”.
  • “Estaría bueno que, para que Chile se vuelva a reencontrar, que reconozcan que mi marido es absolutamente inocente de los cargos que le hacen”.
  •  “Los chilenos son unos mal agradecidos” (por la derrota en el plebiscito del Sí y el No del 5 de octubre de 1988).