Murió la hija del periodista mexicano asesinado por sicarios

La hija del periodista mexicano Antonio de la Cruz, asesinado el miércoles pasado en el estado de Tamaulipas, falleció en las últimas horas como consecuencia de las heridas de bala sufridas en el ataque que terminó con la vida de su padre.

Cintia de la Cruz Martínez tenía 23 años y falleció en una clínica de Ciudad Victoria, a donde había sido llevada tras recibir un disparo en la cabeza, confirmó un pariente a la prensa en la puerta del hospital.

Su padre era periodista del periódico Expreso y vocero del Movimiento Ciudadano (MC), un partido socialdemócrata de Tamaulipas, indica un informe oficial presentado ayer.

El parte judicial sostiene que dos hombres armados aparecieron en una moto el miércoles por la mañana y dispararon cinco proyectiles, con los que asesinaron a Antonio de la Cruz e hirieron a su hija.

El ataque fue frente al domicilio de las víctimas, con disparos de proyectiles calibre 40 milímetros: cuatro impactaron en el periodista y uno en su hija; los asesinos siguen prófugos.

La representación en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), que encabeza Michelle Bachelet, condenó el atentado contra el periodista. “Este crimen ratifica la vulnerabilidad de quienes ejercen el periodismo en el país”, señala el texto, que firma el representante permanente de Acnudh, Guillermo Fernández-Maldonado.

El peligro de ser periodista en México

Los asesinatos de periodistas cometidos en el primer semestre del año alimentan el temor y zozobra en el gremio, dice el pronunciamiento. En lo que va del año, el organismo de la ONU documentó los asesinatos de diez personas que se dedicaban al periodismo y de un trabajador de los medios, con posible vinculación entre las actividades de las víctimas y los ataques, lo que hace de México uno de los países “más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo”.

Otras organizaciones dan cuenta de 12 periodistas asesinados, pero el Gobierno contabiliza diez homicidios, porque dos de las víctimas -Roberto Toledo y Jorge Luis Camero- no ejercían el periodismo cuando fueron ultimados.

Un informe de la organización defensora de la libertad de expresión Artículo 19, publicado a mediados de mayo último, detalla que desde diciembre de 2018, cuando comenzó el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, hubo 37 asesinatos de periodistas.

Según Reporteros sin Frontera (RSF), van unos 150 periodistas asesinados desde 2000.