Murió la hermana de Evo Morales y el gobierno de Añez no lo deja despedirla

Esther Morales, hermana del expresidente Evo Morales, falleció este domingo por un cuadro de coronavirus. El exmandatario la definió como “una madre” y lamentó que el “odio, racismo y persecución política” le impidan ver por última vez a su hermana. “La historia juzgará”, sentenció. 

Esther Morales tenía 70 años y falleció de madrugada en un hospital de la ciudad andina de Oruro, donde residía, al complicarse su estado de salud. Morales había sido internada el 9 de agosto por covid-19 y también padecía una enfermedad de base que habría agravado su cuadro. 

“Acompaño en estos momentos de profundo dolor a toda la familia Morales, a mi cuñado Ponciano Willcarani, a mis sobrinos y nietos ante el fallecimiento de Esther, que fue una madre para todos. Mis condolencias. Que en paz descanse”, escribió en Twitter Evo Morales, desde Argentina.

El candidato a la Presidencia por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce, y la presidenta del Senado boliviano, Eva Copa, expresaron sus condolencias, al igual que otros representantes del partido. 

“Por qué tanto odio, racismo y persecución política que me impiden ver, por última vez, a mi única hermana (…). La historia juzgará”, sentenció luego el exmandatario sobre su sufrimiento desde el exilio. 

La respuesta del gobierno de facto llegó en forma de agresión. El ministro de Gobierno de Bolivia, Arturo Murillo, afirmó que el expresidente no regresa al país para enterrar a su hermana por “cobardía”. “Es un cobarde porque trata de victimizarse ante el mundo. Nadie lo está persiguiendo, lo único que persigue a Evo Morales es su conciencia”, agregó. 

La primera dama que pudo ser 

Esther, la mayor, era junto con Hugo los hermanos que conservaba Evo Morales, el quinto de siete hijos del matrimonio entre Dionisio Morales y María Ayma.

La hermana ahora fallecida era vendedora de alimentos, casada y madre de tres hijos, y estaba previsto que ejerciera de primera dama de Bolivia con la llegada al poder en 2006 de Evo Morales, soltero, pero su hermano prefirió que no fuera así.

Aunque tuvo un papel similar en actos como la primera investidura de Evo Morales, luego él prefirió que no fuera primera dama, confesando que ella lloró cuando le comunicó su decisión. El exmandatario aseguró que no quería dar argumentos a quienes dicen que favorece a familiares y además consideró que el mote menoscababa el rol de la mujer, al cuestionarse si en caso de una presidenta habría un “primer caballero” en el país.

La hermana no obstante participó un tiempo en actividades públicas de apoyo a emigrantes bolivianos en España, en pro de los derechos de la mujer en el Reino Unido o a favor de la demanda marítima de Bolivia en Chile.

Esther Morales luego se alejó de la escena pública, pero su casa en Oruro sufrió algunos ataques durante los casi catorce años en el poder de su hermano, como un incendio en noviembre pasado.

“Me acompañó en los momentos más duros sin importar represalias. Nunca ocupó cargos públicos, pese a lo cual en el golpe de 2019 quemaron su casa y la persiguieron”, publicó Evo Morales en Twitter, lamentando no poder despedirse de ella.