Murieron 58 presos en una cárcel de Brasil

Al menos 58 personas murieron durante un enfrentamiento entre bandas que duró unas cinco horas en una cárcel de la ciudad de Altamira, en el estado de Pará, norte amazónico de Brasil. Según informaron las autoridades, 16 víctimas fueron decapitadas y el resto murió por asfixia.

La masacre ocurrió en el Centro de Recuperación Regional de Altamira, durante la cual dos agentes penitenciarios fueron tomados como rehenes y luego liberados. “La mayoría falleció por asfixia”, informó la Superintendencia del Sistema Penitenciario del estado de Pará.

Según informaron las autoridades, el levantamiento de presos fue motivado por una pelea entre las bandas criminales Comando Classe A (CCA) y el Comando Vermelho (CV, Comando Rojo), que buscan sumar reclusos entre sus filas y controlar el tráfico de drogas y armas.

Todo comenzó a las 7 de la mañana cuando líderes del CCA invadieron un pabellón donde estaban internos de la facción rival. Allí, con facones, fueron decapitados 16 presos, según la reconstrucción que están realizando los investigadores de la policía civil.

Los agresores, además, prendieron fuego y cerraron las puertas del pabellón, lo que provocó la muerte por asfixia de la mayoría de las víctimas. Un grupo de fiscales y policías logró la liberación de dos guardias tomados como rehenes durante la rebelión.

El 27 de mayo 55 presos murieron durante una disputa de facciones criminales en una cárcel de Manaos, capital del estado de Amazonas, vecino al de Pará.