Inicio de la disputa presidencial

Chile
Rafael Crisosto

El fin de semana los chilenos eligirán a sus alcaldes y concejales. Los comicios serán sumamente importantes porque serán el puntapié inicial para entrar en la dinámica electoral que no se detendrá hasta las presidenciales de 2017. Las dos principales coaliciones políticas del país, Nueva Mayoría y Chile Vamos, medirán sus fuerzas. La influencia de la desconfianza política.

Rafael Crisosto- Celag

Este domingo 23 de octubre se realizarán las elecciones municipales en Chile. En ellas se elegirán a los alcaldes que administrarán las 346 comunas del país, y a los concejales que constituirán el concejo municipal de cada una de ellas. A continuación, se expone la importancia de los municipios para la administración de las comunas; la probable baja participación electoral; la relevancia de estos comicios para las elecciones presidenciales y parlamentarias del 2017; y la incapacidad de las fuerzas políticas emergentes para establecer estrategias electorales que mejoren su representación.

La importancia de los municipios

En la década de los ochenta, en plena dictadura, comenzó un paulatino traspaso de funciones desde el gobierno central hacia los municipios. En un plan de despolitización, los municipios eran usados para atomizar las disputas políticas, considerando además que los alcaldes eran designados. Pero con el regreso de la democracia, desde el año 1992, los gobiernos municipales volvieron a ser electos, y se han transformado en un eje relevante de la disputa partidaria.

Los municipios son en la actualidad la principal institución de gobierno local del país, están a cargo de administrar las comunas, gestionando la educación pública primaria y secundaria, la atención de salud primaria, el retiro y gestión de la basura, la mantención e inversión en parte de la infraestructura comunal (como parques, plazas, bibliotecas municipales, sedes vecinales, entre otros). Deben además elaborar el Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO) y el Plan Regulador Comunal (que norma el uso de suelo), entre otras facultades.

” Los municipios son en la actualidad la principal institución de gobierno local del país, están a cargo de administrar las comunas, gestionando la educación pública primaria y secundaria, la atención de salud primaria, el retiro y gestión de la basura, la mantención e inversión en parte de la infraestructura comunal ” 

En términos de la relación con la ciudadanía, son los municipios la primera institución a la que ésta recurre para manifestar sus preocupaciones, solicitudes, quejas o protestas. Son centrales también para el desarrollo de las organizaciones comunitarias formales, estando a cargo del registro de las juntas de vecinos y de las organizaciones funcionales, y deben considerar la opinión de los Consejos Comunales de Organizaciones de la Sociedad Civil (COSOC), compuesto por dirigentes comunitarios electos por sus pares. En términos de participación, acogen audiencias públicas, pueden estar sujetos a plebiscitos ciudadanos vinculantes, y tienen facultades para realizar consultas ciudadanas, presupuestos participativos, cabildos vecinales, entre otras instancias de participación.

Posible baja participación electoral

Pese a la relevancia de los municipios, las elecciones municipales han estado marcadas en los últimos comicios por una alta abstención. La participación electoral, en relación a la población en edad de votar, ha sido en este tipo de elecciones de 68% el 2000, 62% el 2004, 58% el 2008 y 45% el 2012. La tendencia muestra que es posible una participación inferior al 40% para este año. Predecir una participación electoral tan baja parece poco creíble, pero se deben considerar dos factores: por una parte, el aumento de la desafección política, con un 81% de la población que afirma que ningún partido representa mejor sus intereses, creencias y valores, según la Encuesta Nacional UDP del 2015 y, por otra parte, la disminución de la confianza en las instituciones, llegando el Congreso a tener solo un 4,1% de confianza según la misma fuente.

A esto se debe sumar el cambio, sin consulta, del lugar de votación de aproximadamente el 3% del padrón electoral, unas 460.000 personas, por lo que difícilmente éstas ejercerán su voto. El fallido intento del gobierno por aprobar una “ley exprés” para corregir este error, no ha aportado a crear un clima proclive a la participación.

Antecedente de las elecciones presidenciales y parlamentarias del 2017

En estas elecciones los partidos no solo buscan ganar el gobierno municipal, sino también posicionarse para las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias. Las elecciones municipales se realizan un año antes que aquellas. Son consideradas, por lo tanto, como un buen predictor del potencial con que cada sector llegará a las elecciones del 2017. Por ejemplo, en la elección municipal del año 2008 la victoria de la Alianza (coalición de partidos de derecha y centro derecha) frente a la Concertación de Partidos por la Democracia (de centro y centro izquierda) fue sucedida al año siguiente por la victoria presidencial de Piñera (Alianza). De la misma forma, en la elección municipal del año 2012, a la amplia victoria de la Concertación le siguió el triunfo de la Bachelet (como parte de la actual Nueva Mayoría) en las presidenciales del 2013.

La proliferación de partidos, pactos y candidatos

Se espera que nuevamente estas elecciones ayuden a aclarar qué sector tienen mejor proyección para las parlamentarias y presidenciales del 2017. Sin embargo, se debe considerar que el espacio partidario del país está en proceso de cambio, dada la inscripción de nuevos partidos y su intento de consolidación. De esta forma, para estas elecciones se presentan nueve pactos nacionales para alcaldes y trece para concejales, a los que se deben sumar los pactos que se presentan solo en algunas regiones y los candidatos independientes fuera de pacto. Esto lleva a que se presente una cantidad de candidaturas sin precedente. Por ejemplo, en la comuna de Maipú, la más poblada del país, se presentarán 108 candidaturas a concejal, mientras el año 2012 fueron solo 62.

” Se espera que nuevamente estas elecciones ayuden a aclarar qué sector tienen mejor proyección para las parlamentarias y presidenciales del 2017. Sin embargo, se debe considerar que el espacio partidario del país está en proceso de cambio, dada la inscripción de nuevos partidos y su intento de consolidación “

De las diversas alternativas que se presentan, existen seis diferentes pactos que corresponden a fuerzas de izquierda y centro izquierda no alineadas con la Nueva Mayoría. Dentro de estos pactos se encuentran por ejemplo las candidaturas que son apoyadas por dos de los políticos con mayor valoración positiva según la última encuesta del Centro de Estudios Públicos: el diputado Gabriel Boric (el tercer político mejor valorado), quien es parte de Movimiento Autonomista y el diputado Giorgio Jackson (el cuarto político mejor valorado), de Revolución Democrática. Por su parte, el pre-candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami (que obtuvo un 11% de preferencias en las pasadas elecciones) junto al Partido Progresista, también presentan candidaturas propias. Es probable que, en conjunto, estas fuerzas obtengan un alto porcentaje de votación. Se debe considerar, como antecedente, que en las elecciones parlamentarias de 2013 la cantidad de votos a otras fuerzas políticas que no fueran ni la Nueva Mayoría ni la Alianza alcanzó su máximo con un 16,1%, porcentaje que podría ser superado esta vez. Pero dado que estas fuerzas no se presentan en un solo pacto, sino divididas, es probable que queden sub-representadas en tér
minos de concejales y alcaldes, como se explicará a continuación.

La fórmula electoral y la estrategia de las fuerzas emergentes

Para evaluar la posible consolidación electoral de las fuerzas políticas emergentes, se debe tener en cuenta las fórmulas electorales que se aplican en el país: para la elección de alcalde, este se elige mediante voto personalizado con mayoría relativa o simple, es decir, gana la elección el candidato con más votados personales, sin necesidad de haber alcanzado una mayoría absoluta. En las últimas tres elecciones, el promedio de porcentaje de votos con que salieron electos los alcaldes fue de un 49% el 2004, 48% el 2008 y 51% el 2012. Por su parte, las elecciones a concejales son las más proporcionales del país. Los concejos municipales pueden estar compuestos por 6, 8 o 10 concejales dependiendo de la población de la comuna. Estos cargos son asignados mediante la aplicación de la fórmula D’Hondt a la suma de los votos obtenido por una lista de candidatos presentados por un partido, por pactos entre partidos o a candidatos independientes.  Dada la cantidad de puestos de cada concejo municipal, una lista puede asegurar obtener un concejal si suma un 14,3% de las preferencias para los concejos municipales de 6 puestos, 11,1% para los de 8 y un 9,1% para los de 10. Este porcentaje puede ser menor dada la distribución de los votos entre las listas.

” La administración municipal es relevante para el despliegue de políticas públicas que inciden directamente en la vida cotidiana de la población. La posición política de quienes gobiernan estas instituciones no es neutral. Sin embargo, el aumento de la desafección política y la baja confianza en las instituciones hace prever una baja participación “

Para obtener un buen resultado en ambas elecciones se requiere que los partidos afines logren pactar, concentrando sus apoyos en un candidato a alcalde y sumando sus votaciones en las listas a concejales. Si ya en las elecciones del 2012 los resultados muestran que, de haber generado pactos más amplios, las fuerzas que se presentan por fuera de las dos primeras coaliciones habrían obtenido una mejor representación, en estas elecciones el probable aumento de la dispersión del voto entre la gran cantidad de candidatos y listas augura que los nuevos partidos quedarán sub-representados.

Conclusión

La administración municipal es relevante para el despliegue de políticas públicas que inciden directamente en la vida cotidiana de la población. La posición política de quienes gobiernan estas instituciones no es neutral. Sin embargo, el aumento de la desafección política y la baja confianza en las instituciones hace prever una baja participación electoral, la que se verá potenciada por el grave error en el padrón electoral.

En términos de disputa partidaria, mientras los partidos de las dos principales coaliciones políticas del país, la Nueva Mayoría y Chile Vamos (antigua Alianza) buscan conquistar las alcaldías de las principales comunas y posicionar sus opciones para las elecciones presidenciales y parlamentarias, las fuerzas emergentes buscan consolidar sus apoyos en términos electorales, pero incluso consiguiendo porcentajes de votación relevantes, su dispersión en diferentes pactos les resta posibilidades de éxito electoral.

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