¿Renunciará el presidente?

Guatemala

Esta semana será fundamental para el futuro de Otto Pérez Molina. Luego de haber logrado la dimisión de la vicepresidenta, el pueblo guatemalteco va por la renuncia del presidente. Es probable que la manifestación del sábado marque el fin de una etapa en Guatemala. El mandatario deberá meditar qué es lo más conveniente para sí mismo y para los integrantes de la Nación.

Manifestaciones del sábado- Foto: Reuters/Jorge Dan Lopez

Randy Saborit Mora- Prensa Latina (Cuba) 

Muchos se preguntan hoy en Guatemala qué seguirá al terremoto social generado por casi 60 mil personas en la Plaza de la Constitución el sábado último, con réplicas en el interior y el extranjero.

El presidente, Otto Pérez Molina, anunció que esta semana hará cambios en su gabinete, sin embargo, el clamor de la ciudadanía exige su dimisión y reformar el Estado, mientras critica el actual sistema de partidos políticos.

La gran interrogante es si Pérez Molina abdicará, como lo hizo su vicepresidenta Roxana Baldetti el 8 de mayo pasado, en medio de protestas multitudinarias a raíz del desmantelamiento de una red de corrupción que desvió millones de dólares.

La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala señala al exsecretario privado de la Vicepresidencia, Juan Calos Monzón, como presunto líder de esa estructura delincuencial, pero aún permanece prófugo de la justicia.

En caso de que el gobernante cesara en sus funciones, el mando lo tomaría Alejandro Maldonado, electo vicepresidente por 115 votos en el Congreso, la mayoría de diputados del oficialista Partido Patriota y el opositor Libertad Democrática Renovada.

Maldonado, juramentado en el cargo el jueves anterior, cuando era magistrado de la Corte de Constitucionalidad votó en contra de sentencia dictada contra Efraín Ríos Montt por delitos de genocidio y lesa humanidad hace dos años. Ante el complejo escenario, la Coordinación de ONG y Cooperativas de Guatemala sugirió crear un Consejo de Estado de representación multisectorial y de pueblos, en tanto se convoca a una Asamblea Nacional Constituyente integrada de forma idéntica.

” Nadie tiene una varita mágica para saber lo que acontecerá en los próximos días, pero la realidad es que la gente salió a protestar a la calle pese al miedo inoculado durante años a fuerza de masacres y desapariciones durante el conflicto armado de 1960 a 1996 “

La Universidad de San Carlos llamó a academias, colegios profesionales, iglesias, pueblos indígenas, organizaciones gremiales, sector privado, cooperativas y otras organizaciones a integrar la Plataforma Nacional para la Reforma del Estado. Nadie tiene una varita mágica para saber lo que acontecerá en los próximos días, pero la realidad es que la gente salió a protestar a la calle pese al miedo inoculado durante años a fuerza de masacres y desapariciones durante el conflicto armado de 1960 a 1996.

Hace dos días, incluso bajo la lluvia, casi 60 mil gargantas entonaron el himno nacional frente al Palacio Nacional de la Cultura, donde permanecieron con capas y sombrillas. “Despertar ciudadanos, esperanza en jóvenes, no más corrupción”; “Fue tanto el saqueo que cansaron al pueblo”, “No más fiestas, diputados a trabajar”; “Devuelvan el dinero, parásitos”, decían las pancartas. Otras proclamaban “El pueblo manda, el pueblo es el soberano”, “Menos políticos, más médicos” y “Funcionarios corruptos, renuncien ya”.

En la concentración participaron estudiantes de las universidades de San Carlos, Francisco Marroquín, Del Valle y Rafael Landívar, así como profesionales de distintos sectores, horas después de que decenas de evangélicos oraron por la paz. Significativo resulta que en esta nación con alto índice de violencia, no se registró ningún incidente durante las manifestaciones de las últimas cuatro semanas.

” ‘Aquí comenzó el efecto dominó’, fue una de las consignas de los manifestantes que celebraron el 8 de mayo la dimisión de Baldetti frente al denominado ‘Guacamolón’, conocido así por el color verde del Palacio Nacional de la Cultura “

El sábado anterior también se reportaron protestas en Huehuetenango, Quiché, San Marcos, Baja Verapaz, Alta Verapaz, Jalapa, Totonicapán, Retalhuleu, Mazatenango, Chiquimula, Chimaltenango y Quetzaltenango. En el Parque Central de esta última urbe, la segunda en importancia del país centroamericano, unos siete mil guatemaltecos cantaron Luna de Xelajú, un popular vals interpretado con marimba y considerado aquí como un segundo himno.

La manifestación trascendió las fronteras guatemaltecas al replicarse en Estados Unidos, Chile, Reino Unido, Holanda, República Dominicana y México. “Aquí comenzó el efecto dominó”, fue una de las consignas de los manifestantes que celebraron el 8 de mayo la dimisión de Baldetti frente al denominado “Guacamolón”, conocido así por el color verde del Palacio Nacional de la Cultura.

Habría que ver si estas palabras tienen algo de profético en la tierra del quetzal.

 

Editorial- Prensa Libre (Guatemala) 

Las manifestaciones realizadas en sábado pasado en la capital y en muchos departamentos fueron en contra de la corrupción en general, y específicamente con la petición de renuncia del presidente Otto Pérez Molina. Conforme pasen los días será posible percibir y comprender el alcance de estas acciones espontáneas de los ciudadanos guatemaltecos, que parecen haber decidido ya pasar del marasmo y del conformismo a la acción, por medio de los mecanismos constitucionales.

Esta semana será fundamental para el futuro político del mandatario, quien deberá meditar qué es más conveniente para Guatemala, aun cercana al peligro de que todo se salga por la borda. Al respecto ya se ha dicho suficiente y por ello es momento de considerar otras acciones que permitan introducirle conformidad a esa mayoría ciudadana que se expresa manifestando o haciendo uso de las redes sociales.

Es el momento de reflexionar sobre el futuro inmediato y a mediano plazo. La depuración del Ejecutivo es un proceso que puede haber terminado o encontrarse a la mitad del camino. Ahora se debe comenzar a pensar en cómo se enfrentará a la lamentable realidad de los poderes Legislativo y Judicial. Ambos casos tienen prioridad e incuso se pueden realizar acciones paralelas. El sistema jurídico tiene ahora la oportunidad de funcionar, siempre que sus operadores, sobre todo los de alto nivel, analicen las consecuencias de los acontecimientos que deben ocurrir pronto. Igual ocurre con el Congreso, porque todos son parte de manera directa o indirecta, por acción o por omisión, de los abusos cometidos.

” Esta semana será fundamental para el futuro político del mandatario, quien deberá meditar qué es más conveniente para Guatemala, aun cercana al peligro de que todo se salga por la borda. Al respecto ya se ha dicho suficiente y por ello es momento de considerar otras acciones que permitan introducirle conformidad a esa mayoría ciudadana que se expresa manifestando “

Los diputados deben tener claro que la exigencia de la renuncia presidencial se encuentra a un paso de una actitud igual para presionar a la depuración del Congreso. La crisis alcanza a los tres poderes del Estado y la mayoría de sus divisiones. La población está segura de que los políticos y sus achichincles llegan a robar con todo descaro. Esta percepción tendrá algún efecto en la actual campaña política. Los ciudadanos ya se preocupan por el origen del dinero de cualquier campaña política que tapice calles, pintarrajee carreteras, árboles, postes, y que convierta las vallas en verdaderos telones que impiden la vista.

Un factor nuevo en la crisis actual lo constituye la enorme cantidad de expresiones de op
inión. Entidades públicas y privadas se han unido a comentarios en redes sociales y en las páginas editoriales de la Prensa, cuyas secciones informativas dan a conocer hechos increíbles, mientras los comentaristas los ponen en contexto desde diversas perspectivas. Todo ello se convertirá en material histórico para un futuro mediato.

Otro factor indispensable de analizar es la necesidad de comenzar los cambios imprescindibles con las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos. La tarea es enorme y difícil porque parece imposible que los propios diputados sean quienes se reduzcan los privilegios y las posibilidades de chanchullos. Pero si no es comprendida de nada sirve.

 

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