Militares dispararon 80 tiros contra un auto de familia y mataron a un músico

Diez soldados brasileros fueron detenidos por haber desatado una brutal balacera de 80 disparos contra un vehículo en Río de Janeiro. En el tiroteo unilateral de las fuerzas armadas fue asesinado un músico y miembros de su familia resultaron heridos mientras viajaban hacia una fiesta infantil, en la zona oeste de Río de Janeiro. Los militares alegaron que estaban respondiendo a un ataque, pero luego las mentiras en sus relatos quedaron al descubierto.

Evaldo dos Santos Rosa, de 51 años, que trabajaba como músico y agente de seguridad, conducía un vehículo junto a su familia: su suegro, que resultó herido, su esposa, su hijo de 7 años y una niña de 13, que salieron ilesos. Un transeúnte que intentó ayudar también fue alcanzado por los tiros.

El asesinato se produjo en el barrio Guadalupe, en la zona norte de Rio, en el perímetro de seguridad de un área militar donde las tropas realizaban un «patrullaje regular», según informó el Ejército. El primer parte oficial señalaba que la tropa «reaccionó a una agresión procedente de criminales a bordo del vehículo».

Los testimonios de los vecinos y la pericia de Policía Civil contradice esta versión: de acuerdo a los primeros informes los militares fusilaron el coche de la familia por “error”.

Un comisario de la División de Homicidios de la Policía Civil (PC), Leonardo Salgado, confirmó que en el vehículo del músico «no se encontró ningún arma». «No veo indicios de legítima defensa, por la cantidad de tiros», explicó el perito, quien además adelantó que “todo indica que los militares realmente confundieron el carro con un vehículo de bandidos”. “Todo determinó que se trataba de una familia normal, de bien, que acabó siendo víctima de los militares», evaluó el comisario de Policía Civil.

Ante la conmoción de la sociedad brasilera por la noticia y tras tomar declaraciones a los implicados y oír a testigos, luego el Ejército aclaró en un segundo comunicado que «se identificaron inconsistencias» en la versión de los agentes imputados. Como conclusión de esa indagación, «se determinó labrar actas de prisión de 10 de los 12 militares interrogados, por incumplimiento de las normas de acción», precisó el comunicado.

La viuda de Santos Rosa afirma que después del primer tiro pidió ayuda a los soldados, pero éstos continuaron disparando. «¿Por qué el cuartel hizo eso? Los vecinos vinieron a socorrernos pero ellos siguieron disparando. Le pedí a uno de ellos: ‘Muchacho, ayuda a mi esposo!’. No hicieron nada, se burlaron», afirmó Luciana Nogueira en declaraciones televisivas

A pesar de que la Policía Civil realizó la pericia en el lugar, la investigación está ahora a cargo de la Justicia Militar, tal como establece una ley aprobada en 2017 durante la presidencia de MIchel Temer. Esa ley fue objeto de críticas por parte de organizaciones no gubernamentales y también por el ministerio público federal brasileño.

El nuevo gobernador de Rio, Wilson Witzel, prometió al asumir el cargo aplicar una política de mano dura frente al crimen, en un discurso sintonizado con el de Bolsonaro. Witzel admitió a fines de marzo que la policía recurre a francotiradores para disparar a distancia a sospechosos armados.

En enero y febrero de 2019, los dos primeros meses que Witzel ha ocupado el cargo, 305 personas fueron abatidas por la policía en Rio, de acuerdo con estadísticas del gobierno. Esa cifra representa un incremento de 17,6% respecto al mismo periodo de 2018.