México y el Grupo de Puebla pidieron la renuncia de Luis Almagro en la OEA por su rol en el golpe en Bolivia

Tras la contundente victoria de Luis Arce en los comicios, el Grupo de Puebla solicitó el miércoles a la Organización de Estados Americanos (OEA) que remueva a Luis Almagro de su puesto de secretario general por el “papel desempeñado en el marco de las elecciones de Bolivia de 2019“. Previamente, el gobierno mexicano lo había acusado de “lastimar la democracia”. Ese día se presentaron actas que demostraron que las votaciones del año pasado calificadas de fraudulentas y las actuales son similares.

En un comunicado difundido en internet, el Grupo de  Puebla señaló que el triunfo del Movimiento al Socialismo (MAS) “confirmó de forma fehaciente lo que varios estudios de centros de investigaciones internacionales señalaron en estos últimos meses: no hubo fraude en las elecciones de 2019 y Evo Morales fue el vencedor”.

Para la alianza, de la que forman parte personalidades de 15 países, “el papel que jugó (Almagro) en la desestabilización democrática de Bolivia y las relaciones excluyentes que mantiene con otros países del área lo inhabilitan para seguir ejerciendo el rol de mediación y facilitación democráticas‘.

La votación de octubre de 2019 fue anulada luego de que una auditoría de la OEA estableciera que hubo una “manipulación dolosa” en favor del entonces presidente, lo que desató violentas protestas y una rebelión militar que obligaron al mandatario a renunciar para asilarse en México y después en Argentina.

Casi un año después, el domingo, el candidato del partido de Morales se impuso en las elecciones con un contundente 53,9% de los votos, según conteos preliminares.

El cuestionamiento electoral de la OEA, además, desencadenó una situación de violencia política y social, que terminó en un golpe de estado y la posterior renuncia del Presidente Evo Morales, quien así preservó la paz social y salvó su vida, con el apoyo del Grupo de Puebla, exiliándose en México y después en Argentina”, destacó la carta enviada a los Ministros de Relaciones Exteriores de los países miembro de la OEA.

Las actas de 2019 y las de 2020 

“Más aún, en los primeros análisis de los resultados en los recintos de votación que fueron señalados por la OEA, como ejemplos de fraude en las elecciones pasadas, se ratifica ahora el triunfo del MAS, incluso esta vez con mayor porcentaje que en octubre pasado”, remarcó además la alianza progresista.

De acuerdo al grupo, el porcentaje medio de apoyo al MAS en 2019 en esos lugares fue del 91,6% mientras que en 2020 “ha sido incluso mayor, con un 97%”.

Un trabajo de investigadores del Centro de Investigación en Economía y Política de EEUU (CEPR, por sus siglas en inglés) difundido por la oficina de prensa del depuesto presidente en la Argentina arroja más luz sobre el tema. 

El informe concluye que al menos 13 actas electorales que la OEA había calificado como fraudulentas. tuvieron similares resultados en los comicios del domingo, lo que refuerza la idea de que tal fraude no existió.

Se trata de actas registradas en diferentes recintos electorales de Chuquisaca, La Paz, Oruro, Cochabamba, Potosí y Santa Cruz, donde la votación es coincidente con la que la OEA dijo que era fraudulenta el año pasado.

Los investigadores del CEPR, al igual que otros expertos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, la Universidad de Pennsylvania y la Universidad de Tulane y la Universidad de Michigan, así como el análisis reportado por The New York Times, utilizaron estos datos, concluyendo también que las afirmaciones iniciales de la OEA sobre los resultados electorales -las que la oposición hizo suyas y que provocaron protestas violentas- eran falsas.

“OEA lastima nuestras democracias”

Por su parte, durante la 50 Asamblea General de la OEA, México acusó además a de “lastimar la democracia en Bolivia” y le sugirió “someterse a un proceso de reflexión y autocrítica”. 

“Ustedes han deslegitimado a las misiones electorales”, acusó el representante de México Maximiliano Reyes, Subsecretario para América Latina. “Lo que ocurrió con la OEA en Bolivia no debe repetirse jamás”, enfatizó. 

Sumado a eso, señaló que la Secretaría General de la OEA “utilizó de manera facciosa a la misión de observación electoral para denunciar, prematuramente, un supuesto fraude que nunca existió”.

“La Secretaría General de la OEA no está para calificar elecciones o gobiernos, por eso, México sugiere al señor Luis Almagro someterse a un proceso de reflexión y autocrítica a partir de sus acciones en contra de la carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia, para determinar si aún cuenta con la autoridad moral necesaria para seguir encabezando esa Organización”, agregó durante su presentación.