México lanza un “plan de rescate” para niños migrantes

En el marco de los dos fallecimientos de niños migrantes en menos de un mes, el gobierno mexicano anunció un “plan de rescate” para 377 menores de edad que se encuentran en estaciones migratorias, que incluye la instalación de una Comisión de Niñez Migrante y Solicitante de Refugio. De acuerdo a la Secretaría de Gobernación, una cuarta parte de los solicitantes de refugio en México son niños o adolescentes.

Tras el fallecimiento de dos niños guatemaltecos que estaban a cuidado de la guardia fronteriza de Estados Unidos, el presidente mexicano Manuel López Obrador reforzó las medidas de cuidado para los migrantes que están en México como país de paso hacia EE. UU. De acuerdo al gobierno, las disposiciones forman parte de una estrategia para ese grupo humano, el más frágil del éxodo migratorio centroamericano.

En 2014 solicitaron refugio 2 mil 137 personas y durante 2018 habrían interpuesto esta petición 28 mil, según advirtió el coordinador de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, Andrés Ramírez Silva. Al inicio de diciembre, el registro de trámites de este tipo iba en 26 mil 566 mil solicitudes.

El representante en México de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Mark Manly, detalló que más de la tercera parte de la niñez y adolescencia que llegan a México tienen la condición de refugiados, por lo cual es primordial establecer un plan de restitución de derechos para menores no acompañados que requieren una respuesta inmediata.

Esta decisión llega un mes después de que Unicef publicara una declaración en torno al bienestar de los niños migrantes en Tijuana, en la que explicaron su temor por la seguridad de más de mil pequeños. “Esos niños tienen acceso limitado a muchos de los servicios esenciales que necesitan para su bienestar, como nutrición, educación, apoyo psicosocial y atención médica. También están en peligro de ser víctimas de explotación, abusos y trata cuando transitan por carretera o están en medio de las multitudes que abarrotan los campamentos y centros de descanso de la frontera”, se lee en el documento.

Un niño guatemalteco de ocho años, que había ingresado a Estados Unidos de manera ilegal, murió el martes mientras estaba bajo la custodia de la guardia fronteriza. Es el segundo niño de la caravana migrante que muere en manos de las autoridades estadounidenses, en el marco de la crisis migratoria más aguda que atraviesa la región porque el 8 de diciembre la niña guatemalteca Jakelin Caal falleció en el hospital de El Paso, después de haber sido detenida junto a su padre tras cruzar ilegalmente la frontera desde México.

Recién ayer la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, anunció su visita a las zonas fronterizas del país con México, en medio de la ola de críticas. Nielsen atribuyó este miércoles en un comunicado la muerte del segundo menor al aumento de las detenciones en la frontera y al hecho de que cada vez más inmigrantes llegan enfermos. La funcionaria responsabilizó a los traficantes, contrabandistas y a los propios padres de los niños de “poner en riesgo” sus vidas al embarcarse en el viaje hacia el norte.