México deportó a más de 2.000 hondureños de la «caravana 2020»

Tal como habían adelantado las autoridades mexicanas, la Guardia Nacional frenó el paso y deportó en los últimos días a más de 2 mil hondureños que llegaron en la llamada “caravana 2020”, iniciada a mediados de enero de este año rumbo a Estados Unidos. Según detallaron desde la Secretaría de Gobernación (interior) y el Instituto Nacional de Migración (INM) de México, se trató de un “retorno asistido” a través de ocho aviones y camiones de la Policía.

El INM indicó que 1.064 migrantes fueron traslados vía aérea, mientras que otros 1.239 fueron repatriados vía terrestre desde los estados sureños de Chiapas y Tabasco. Los centroamericanos habían ingresado la semana pasada a México de manera ilegal desde Guatemala, en su paso hacia Estados Unidos.

Las autoridades mexicanas afirmaron que la deportación de los hondureños se efectuó «en apego a la Ley de Migración y con pleno respeto a los derechos humanos». No obstante, los migrantes denunciaron que efectivos de la Guardia Nacional detuvieron el jueves con golpes y gases lacrimógenos a unos 800 integrantes de la caravana que intentaban transitar por la frontera sur de México, lo que generó un ambiente de mucha tensión, e incluso una crisis de pánico entre mujeres y niños.

Organizaciones defensoras de derechos humanos, incluida la oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, exhortaron al gobierno mexicano a «preservar la unidad de las familias migrantes» y a asegurar la no devolución de quien enfrenta riesgos de persecución.

La caravana 2020, que salió el 14 de enero de Honduras, se fue agrandando a su paso por Guatemala con la incorporación de migrantes guatemaltecos, salvadoreños y nicaragüenses.

Tras las multitudinarias caravanas de finales de 2018 y principios de 2019, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó a México con sanciones comerciales si no tomaba medidas para detener la oleada migratoria.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, desplegó entonces unos 26.000 militares en sus fronteras norte y sur.