México celebró 200 años de independencia

México conmemoró el miércoles, con la presencia del presidente argentino Alberto Fernández, los 200 años de la promulgación del denominado Plan de Iguala, que estableció las bases para consumar meses más tarde la independencia del país, tras más de una década de guerra contra la dominación española. Andrés López Obrador advirtió que su país tiene pendiente todavía escribir “la historia de la represión” que sufrió su pueblo aún después de declarada la independencia y anticipó que será “un relato cruel e inhumano”. 

“La independencia es una historia sin fin, máxime cuando se presentan cambios políticos pero las estructuras persisten intactas, como sucedió acá, por la persistencia de prácticas colonialistas; se necesitó mucho sacrificio del pueblo y sus dirigentes para enfrentar la reacción de los grupos de poder que se opusieron a la reforma y a la Revolución”, repasó López Obrador.

El Plan de Iguala es uno de los tres hitos históricos que serán celebrados en el país en 2021, catalogado como “Año de la Independencia y de la Grandeza de México”, al que se sumarán en mayo los 700º aniversario de la fundación de la capital azteca Tenochtitlán y en agosto los 500 años de la conquista española.

El mandatario resaltó que la independencia de países “como la Argentina y otros hermanos” se consiguió “por el debilitamiento del poder de la corona española, pero también por el empeño y la lucha de los pueblos de América” y reivindicó los roles que jugaron en el proceso de su país Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, de quienes relató con detalles un intenso intercambio de cartas.

Su par argentino, Alberto Fernández, por su parte, también indicó que “Argentina y México tuvieron tiempos parecidos para lograr su independencia”, pero prefirió dar un mensaje hacia futuro para toda la región: pidió un nuevo plan para unificar América Latina. 

Llamó a trabajar “unidos” para lograr la igualdad en América Latina y a respetarse “en las diferencias” y en “el pensamiento del otro” en la diversidad. 

“Continúan hoy las disputas entre los que quieren conservar el orden establecido, que acorralan con medios que antes no existían” y los que quieren transformaciones, expresó el Presidente durante el acto.  En ese sentido, llamó a proteger a “los más humildes, los que menos tienen, para fortalecer una igualdad que en América Latina no existe”.

Qué fue el Plan de Iguala 

“¡Americanos! Bajo cuyo nombre comprendo, no sólo a los nacidos en América, sino a los europeos, africanos y asiáticos que en ella residen: tened la bondad de oírme”, comienza la proclama hecha el 24 de febrero de 1821 en la sureña ciudad de Iguala por el otrora oficial realista Agustín de Iturbide.

Si bien este pronunciamiento resultó polémico por su carácter conservador, es considerado el origen del Estado mexicano, ya que declaró la independencia de la entonces llamada América Septentrional y sentó una serie de principios y normativas para cimentar su soberanía.

Al igual que en Argentina, la guerra de independencia en México comenzó en 1810 para reivindicar la soberanía del rey Fernando VII sobre España y sus colonias, quien había sido depuesto por el emperador francés Napoleón Bonaparte.

Con el paso del tiempo, los sucesivos líderes insurgentes -encarcelados o ejecutados- asumieron posturas más radicales, como la abolición de la esclavitud, pero la fuerte respuesta realista redujo al movimiento a partir de 1815 a una guerra de guerrillas.

Sin embargo, en 1820, la rehabilitación en España de la Constitución de Cádiz de 1812, de carácter liberal, provocó un cambio de postura en las élites criollas, que hasta entonces habían respaldado el dominio español.

Al ver afectados sus intereses, los criollos realistas decidieron apoyar la independencia del territorio para establecer una monarquía dirigida por un infante de España, por lo que designaron a Iturbide como jefe militar para llevar a cabo su plan.

Si bien este pronunciamiento resultó polémico por su carácter conservador, es considerado el origen del Estado mexicano, ya que declaró la independencia de la entonces llamada América Septentrional y sentó una serie de principios y normativas para cimentar su soberanía.

A finales de 1820, Iturbide inició su campaña contra los insurgentes del sur de territorio, pero las sucesivas derrotas contra las tropas rebeldes del líder Vicente Guerrero, lo llevaron a cambiar de estrategia y en febrero de 1821 se alió con la resistencia, en un episodio conocido como el Abrazo de Acatempan.

Este suceso selló el principio del fin de la Guerra de Independencia y dio pie días más tarde a la proclamación del Plan de Iguala, que declaró la soberanía del territorio frente a España, proclamó la hegemonía del catolicismo, convocó a la unión de todas las clases sociales y estableció la creación del llamado Imperio Mexicano, que imitaba el modelo establecido por la monarquía portuguesa en Brasil.

“A la frente de un ejército valiente y resuelto, he proclamado la independencia de la América Septentrional. Es ya libre; es la señora de sí misma; ya no reconoce ni depende de la España, ni de otra nación alguna”, rezó Iturbide en su proclama.

El Plan de Iguala fue, además, el instrumento normativo del denominado Ejército Trigarante -que defendía los tres principios fundadores: independencia, catolicismo y unión- hasta la consumación de la independencia el 18 de septiembre de 1821, cuando Iturbide y sus tropas entraron triunfales en la Ciudad de México.

El documento determinó, asimismo, el poder de las autoridades nacionales durante los dos años siguientes a la emancipación; con un Gobierno monárquico católico limitado y sujeto a una constitución política propia para el país, que habría de recaer, con la calidad de emperador, en la persona del rey Fernando VII o en algún miembro de su dinastía o de otra reinante.