México avanza en su propia vacuna contra el coronavirus, que se llamará “Patria”

Mientras se llevan adelante los incipientes operativos de vacunación en México con las vacunas de Pfizer y BioNTech, el país ya trabaja en el desarrollo de un fármaco propio. Según contó el presidente Andrés Manuel López Obrador,  investigadores del Conacyt y de laboratorios públicos y privados están avanzando en la creación de una vacuna mexicana contra el Covid-19.

El propio presidente anunció que ya solicitó a las autoridades sanitarias que la vacuna se llame “Patria”, para que se registre la marca y la patente con ese nombre. La vacuna está en fase 1 de elaboración por el momento, pero este viernes el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, adelantó que en los próximos días habrá más novedades sobre los resultados de las investigaciones.

“En México también hay investigación, como lo ha mencionado Marcelo Ebrard.Y, con todo respeto, en su momento, porque son iniciativas de Conacyt, de centros de investigación públicas, pero también de empresas privadas, les vamos a sugerir que la vacuna nuestra se llame ‘Patria’, ya apartamos el nombre”, resaltó López Obrador.

El presidente, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), propuso este nombre para emular las vacunas cubanas Soberana 01 y Soberana 02, que está desarrollando el Instituto Finlay de Vacunas.

En diciembre, Conacyt anunció sus planes de producir la vacuna mexicana contra el coronavirus. En ese momento aclararon que se realizará con la colaboración de varias instituciones, entre ellas Birmex, que es la empresa estatal encargada de elaborar la vacuna contra la influenza.

En la conferencia de prensa de este semana, el secretario mexicano de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, explicó que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) tiene registradas seis vacunas en fase clínica: dos cubanas, una mexicana, una chilena, una argentina y una brasileña.

AMLO le pidió desde el primer momento al Conacyt dar prioridad a las investigaciones en torno al desarrollo de una nueva vacuna. Los científicos mexicanos fueron artífices ya de un gran aliciente para el coronavirus: el desarrollo de los ventiladores para pacientes Ehécatl 4T y Gätsi, que fueron fabricados en un periodo de cinco meses y distribuidos en diversos estados del país.

México fue el primer país latinoamericano en iniciar la aplicación del fármaco de Pfizer y BioNTech el 24 de diciembre, pero hasta ahora solo se aplicaron 726.313 vacunas y solo 86.198 personas recibieron las dos dosis necesarias de la vacuna Pfizer para lograr la inmunidad.

El país, de 126 millones de habitantes, tiene acuerdos de precompra para 34,4 millones de dosis de Pfizer, 77,4 millones de la británica AstraZeneca, 35 millones de la china CanSino, 24 millones de la rusa Sputnik V, un millón de la china Sinovac y 51,5 millones de la plataforma Covax, impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).