Mecanismos regionalistas

Latinoamérica

Eddy D’ Armas Escalante – Durante la última década asistimos a la proliferación de nombres y siglas que significan la libertad e integración de los pueblos: ALBA, UNASUR, MERCOSUR y CELAC, entre otras. Estos organismos tienen un funcionamiento democrático sin menoscabo a los derechos fundamentales de los estados miembros en defensa de los valores culturales.

Estatua de Néstor Kirchner en la sede de UNASUR, Ecuador - Foto: ArchivoEddy D’ Armas Escalante – Humanidad en Red (Venezuela)

A muchas personas ya nos es habitual entender de integración y regionalismos, acostumbrados a una abrumadora aparición de diferentes organismos y diferentes fórmulas de asociación a nivel mundial, incrementadas en su aparición de forma acelerada desde las últimas décadas. Vemos cómo se incrementa la proliferación de nombres, que por costumbre, repetición o relevancia se van volviendo familiares y pasan a ser parte de la cultura política en la actualidad.

Sólo en Latinoamérica y el Caribe, existen muchas organizaciones de este tipo, todas con el firme propósito de afianzar las relaciones internacionales de libertad e integración de los pueblos. De esta manera ALBA, UNASUR, CARICOM, AEC, MERCOSUR y CELAC entre tantas otras siglas se van apoderando de espacios ampliados por regionalismos y vías de integración junto a los ámbitos nacionales de los países miembros.

De todas ellas se sabe que refieren a organizaciones multilaterales en Latinoamérica y el Caribe, que mediante distintos planes de acción a nivel regional implican tanto proyectos como procesos de transformación geopolítica y geoestratégica [1], que contextualizan y transforman el espacio territorial de la región según tendencias políticas, ideológicas y de maneras distintas de ejercicio del poder.

Heterogéneas las prácticas de todas las asociaciones en su diseño y relación con el resto del mundo, están supeditadas a leyes nacionales ya que cada país sigue siendo el principal accionario de su política exterior, todavía no existe un orden político supranacional vinculante dentro de las soberanías nacionales, ahí también se diferencia la injerencia y la intervención.

” La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), responde a esta nueva oleada multilateralista en la región entre tantas que en la actualidad reconfiguran la geopolítica regional, pero particularmente presenta características que le dan prioridad a la hora de analizar las agendas multilaterales en la actualidad “

Todas estas características de los Estados nacionales como soberanos están condicionadas a concepciones neo-realistas de anarquía en las relaciones internacionales. Otra vertiente en ese entramado en disputa respecto al rol de los Estados, es la concepción progresista, afianzada en la construcción en este caso de una gobernanza internacional efectiva, igualitaria, incluyente y con supremacía en el control de decisiones en el plano internacional.

Es decir, nacionalistas y mundialistas quienes en medio tienen a fuerzas transnacionalistas con otro orden de prioridades en la esfera planetaria. Distintas fuerzas las tres, muchas veces con posturas irreconciliables en la manera de ver el mundo, la región, el planeta, el ambiente y los recursos naturales, la cultura y hasta la soberanía, la integración y la vida.

Al respecto vale la pena destacar el hecho de analizar la reconfiguración del poder en el mundo y las redes sociales que desde los pueblos se deben como brechas ir abriendo desde lo que se denomina el tercer debate de las relaciones internacionales.

En la disciplina internacionalista los avances del ejercicio del poder y los intereses detrás de esta jerarquía se analizan desde los postulados de debates. Al respecto, el tercer debate de las relaciones internacionales, coincide con la tercera revolución industrial. Vale la pena incluir la idea que presenta del tercer debate en las relaciones internacionales, Molina Peter, cuando escribe:

“Debate que fue denominado interparadigmático porque ocurrió sobre imágenes no compatibles entre sí acerca de una realidad internacional que fue concebida como fragmentada y dominada por relaciones interestatales de poder o integrada y dominada por relaciones transnacionales de cooperación o de subordinación” (Molina, 2010:28)

En esta idea compleja por demás interparadigmática, multinivel y transdisciplinaria surge en las relaciones internacionales un actor como la CELAC. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), responde a esta nueva oleada multilateralista en la región entre tantas que en la actualidad reconfiguran la geopolítica regional, pero particularmente presenta características que le dan prioridad a la hora de analizar las agendas multilaterales en la actualidad, por varios elementos que abordaremos a continuación.

El primero es su amplitud geográfica y de inclusión de Estados nacionales, con modelos políticos distintos. La segunda, igual de amplia, su flexible estructura organizativa y la institucionalidad internacional que muta en el ejercicio de la presidencia pro tempore como ente decisor del rumbo de la CELAC. Tercero, la capacidad de acción por ámbitos estratégicos, en este caso el cultural como fenómeno de demisiones político y sociales en una región que se figura y reconfigura ideológicamente.

La CELAC la integran 33 Estados nacionales, pertenecientes a cuatro subregiones, 12 países Suramericanos, 13 Caribeños y 7 Centroamericanos y por el Norte el Estado de México. De ahí observamos que la región por número de países con mayor preponderancia es la Caribeña, aunque en población nada más con Brasil, Suramérica posee más de la mitad.

También se observa acá una gran variedad de sistemas democráticos, según sus ideologías, desde los más neoliberales, hasta los más progresistas, dando un balance de la pluralidad ideológica de la región, aunque vale la pena destacar y no por ello que sea una alarma que en el total regional, mayor es la balanza hacia democracias conservadoras y de prácticas neoliberales, que países progresistas y de tendencia hacia la izquierda, esto si lo comparamos a las últimas contiendas electorales en la región podría ser más dramático poner en cifras.

” El país que ocupa la presidencia protempore es garante de la institucionalidad del organismo en el año de su ejercicio, esto por no tener la CELAC recursos propios como mecanismo regional. A todas luces este es un camino pendiente por transitar a fin de consolidar escenarios más comprometidos entre los países miembros, pero le da […] libertad para definir su modelo de desarrollo “

Aunque sea así hay que considerar que la organización posee una cláusula democrática que garantiza el ejercicio del poder en los estados miembros sin menoscabo a sus derechos fundamentales, todos los modelos por igualdad de condiciones presentan la legitimidad democrática de sus modelos políticos y de desarrollo, y en todas partes de la región por igual existen asimetrías, diferencias y luchas sociales que persiguen reivindicación a nivel regional.

Por segunda tenemos la idea de la flexibilidad de la estructura en la CELAC, si bien se maneja como voz conjunta ante el mundo, a lo interno requiere mayor análisis para entender lo que su institucionalidad promueve [2].

De sus distintos órganos la presidencia protempore y la troika son sus principales mecanismos de consulta, pero además existen planes de acción por materias específicas que promueven la cooperación internacional en la región como un todo.

La presidencia protempore desde su creación, la han ocupado Venezuela, Chile, Cuba, Costa Rica, Ecuador, y luego vendrá
República Dominicana, lo que nos deja ver la pluralidad ideológica de los periodos de gobernanza en la CELAC.

Hay que destacar la nueva oleada de multilateralismo ya que responden a un multilateralismo menos jerárquico y más flexible que los mecanismos anteriores. Al respecto de la CELAC un autor que desde su postura mucho ha investigado es Rojas Aravena, quien comenta que “ La CELAC está inmersa en un proceso de desarrollo institucional de multinivel” (Rojas, 2012:24).

En este sentido el país que ocupa la presidencia protempore es garante de la institucionalidad del organismo en el año de su ejercicio, esto por no tener la CELAC recursos propios como mecanismo regional.

A todas luces este es un camino pendiente por transitar a fin de consolidar escenarios más comprometidos entre los países miembros, pero le da por otra parte a la región libertad para definir su modelo de desarrollo, que debe tener como eje principal el trabajo social y cultural en el fomento de los valores comunes.

” La organización posee una cláusula democrática que garantiza el ejercicio del poder en los estados miembros sin menoscabo a sus derechos fundamentales, todos los modelos por igualdad de condiciones presentan la legitimidad democrática de sus modelos políticos y de desarrollo, y en todas partes de la región por igual existenasimetrías, diferencias y luchas sociales “

En este sentido llegamos al tercer punto que refiere a la pasada reunión en CUBA por parte de los promotores ministeriales de la Cultura en la región, que responde a lo que fue el plan de acción de Costa Rica del 2015.

En dicha reunión se conversó sobre la manera de sembrar pilares fundamentales en las expresiones culturales de la región, como respuesta ante los desafíos transnacionales y mundialistas de la globalización.

Este encuentro representó una oportunidad única para la defensa de los valores culturales y de ahí se elaboró un plan de acción cultural de la CELAC para los próximos cinco años, donde los ejes se revisaron de acuerdo a las industrias culturales, el desarrollo social, el patrimonio cultural y la diversidad en la heterogeneidad de la región.

Líneas gruesas de los planes culturales en dicho mecanismo, que al igual que otros sectores y ámbitos buscan formar la profunda integración entre los países miembros, que sabemos que no es un trabajo sencillo por las diferentes posturas de los países respecto a sus modelos de desarrollo, pero que sí es un logro importante de este encuentro que se manifieste líneas de trabajo y planes específicos al respecto como la Universidad de las Artes en Jamaica; por ser la cultura el eje trasversal donde se encuentran todos los caminos a seguir.

Es por ello que se busca que en dichos planes se incluya la voz de los sectores más desiguales por asimetrías en la región, con clara atención a quienes por tiempo se han visto sumidos en transculturización por industrias foráneas, quienes se han visto marginados de dichos procesos de inclusión locales y minorías excluidas y castigadas que deben alcanzar sus derechos humanos fundamentales.

De estos y otros temas de agenda multilateral en la actualidad seguiremos abordando la región Latinoamericana y Caribeña, no solamente con la CELAC como base de materialización sino con otros mecanismos de la región que se articulan en los procesos multilaterales.

Referencias:

Fernández L, Eduardo. (2011) “Multilateralismo: ¿Un camino para salir de la pobreza?. Cuadernos Fie. Fundación Iberoamericana Europea, Numero 35. Septiembre 2011. Madrid España.

Molina Hurtado, Peter. (2010) “El debate interparadigmatico de las relaciones internacionales. 1970 . 1989.” Revista Venezolana de Ciencia Política N˚ 37 Enero. Junio. PP. 11.31.

Rojas Aravena Francisco. (2012) “ La CELAC y la Integración Latinoamericana y Caribeña. Principales claves y desafíos”. Nueva Sociedad N˚ 240. Julio Agosto 2012. PP. 16 . 27. Buenos Aires, Argentina.

Notas:

[1] Una diferencia sustancial existe entre proceso y proyecto, y ambos son presentes tanto para el multilateralismo y lo multilateral como también entre regionalización y regionalismo. Mientras los primeros refieren procesos, están determinados por valores comunes, procesos ideológicos y acuerdos de poder; los segundos los condiciona el número de países y actores que convergen en dicho proceso, aludiendo a la cantidad. En el caso de la CELAC entonces es un proyecto multilateral y regionalista que integra 33 países, mientras que sus procesos son más complejo y menos fácil precisar por referir cuestiones sustanciales de dimensión cualitativa. Al respecto de ello se puede consultar la obra de Eduardo Fernández Luiña: Multilateralismo Un Camino Para Salir De La Pobreza.

[2] Para consultar la estructura de la CELAC se recomienda visitar el portal de Noticias Bolivarianas, disponible en: https://vulcano.wordpress.com/2011/12/03/documentos-aprobados-por-la-celac-descargas/

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