Masiva movilización de comunidades indígenas en Bogotá: exigen una reunión con Duque

Las comunidades indígenas del Cauca, asociadas en el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), se concentraron cerca de la sede presidencial, en Bogotá, para exigir una reunión con el presidente Iván Duque, por las recientes masacres de sus integrantes y de líderes sociales, mientras que el mandatario colombiano los criticó por movilizarse en medio de la pandemia de coronavirus.

Unos 7.000 manifestantes con mascarillas avanzaron pacíficamente custodiados por la tradicional Guardia Indígena y se instalaron en la Plaza de Bolívar, en el centro de la capital, tras nueve días de viaje a pie y en colectivos y más de 600 kilómetros recorridos.

“Se rompió el miedo”, manifestó Ferley Quintero Quinayas, miembro del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).

Los participantes de la minga indígena, como se conoce en quechua a la movilización colectiva, arribaron anoche a Bogotá procedentes del municipio de Calota, en Cauca, y durmieron en un centro deportivo preparado para recibirlos por orden de la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, opositora del Gobierno de Duque.

De la concentración en la histórica plaza también participaron el partido FARC y otros sectores de la oposición, que manifestaron su apoyo a la minga indígena y se acercaron personalmente.

“Acompañamos a la minga en la Plaza de Bolívar. El mensaje por la paz, la vida y la dignidad de la nación retumban en la capital”, tuiteó María José Pizarro Rodríguez, copresidenta de la Comisión de Paz y representante a la Cámara por Bogotá, coalición Decentes.

“En la Plaza de Bolívar siguen esperando a Iván Duque para que dialogue con la #Minga. La demora es del presidente, el pueblo organizado es paciente y tiene apoyo. Corazón verde”, publicaron en redes sociales, por su parte, desde el Partido FARC.

La minga se realizó luego de que, en una Asamblea sostenida el pasado 6 de octubre en el Cauca, las organizaciones enviaran una carta a Duque, pidiéndole una reunión para analizar la situación de violencia que padece Colombia, pero fueron rechazados.

Los reclamos son múltiples. Sin embargo, lo que más preocupa a las comunidades es la ola de violencia a la que son sometidos.

Según el Instituto de Estudio para el Desarrollo y la Paz, desde el inicio de 2020 y hasta el 12 de octubre, el total de víctimas mortales ascendió a 267 en 67 masacres.

Mientras el eco de la minga Indígena se centraba en el corazón de Bogotá, Miguel Ceballos, comisionado de Paz de la administración Duque, anunciaba a través de su cuenta oficial de Twitter que recorrería el departamento del Cauca esperando encontrarse con los líderes de los indígenas.

“Mañana viajamos a Totoró, #Cauca. Tenemos cita con la Minga Indígena. Es el inicio de una serie de nueve visitas a los pueblos indígenas, como se acordó el pasado 5 de octubre, para avanzar en el #PlanSocialDelCauca”, publicó.

“Ya confirmé con las autoridades del pueblo Totoró y me dijeron que mañana se realizará la reunión”, dijo en los micrófonos de Blu Radio, replicado por el periódico El Tiempo, en momentos en que la algarabía de los indígenas en la plaza se sentía con más fuerza.

En simultáneo, el senador por el Centro Democrático Fernando Nicolás Araújo instaba a Duque, por la misma red social, a tener listo el decreto para que las fuerzas represivas actúen: “Le ruego al Gobierno tener listo el decreto de conmoción interior, porque aquí lo que se necesita es firmeza y autoridad”, tuiteaba.

Por su parte, Duque, en el poder desde 2018, se expresó molesto por la “aglomeración” en Bogotá, mientras el país roza el millón de contagios y los 28.000 decesos por coronavirus.

“Nada justifica que en estos momentos pongamos en riesgo la salud y la vida. Si tenemos discusiones démoslas en el marco de la democracia, sin que tenga que haber emplazamientos, ni ultimatums”, afirmó el mandatario, citado por el diario Publimetro

Desde el 6 de octubre pasado diferentes sectores del suroeste del país convocaron a Duque a una reunión programada en Cali para el 12 de octubre, pero el mandatario no asistió y envió una comitiva del Gobierno para dialogar; tras ello, los indígenas decidieron emprender su recorrido para llegar a la capital para ser oídos.

La violencia en Colombia repuntó en algunos puntos del país durante estos últimos años, tras el acuerdo de paz firmado en 2016 que desmovilizó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, devenidas ahora en partido político.