Masacre de El Mozote: prueban el rol de Estados Unidos en el encubrimiento

La investigación por la masacre cometida en 1981 por el ejército salvadoreño avanza a paso firme. Nuevas pericias apuntan a un “encubrimiento sofisticado” ideado en conjunto por los militares locales y asesores de Estados Unidos. De acuerdo a la experta Terry Lynn Karl, existió un plan específico, cuya “estrategia esencial” era matar civiles. 

La perito aseguró que un asesor militar estadounidense, Allam Bruce Hazelwood, acompañó en el terreno de la masacre al ahora extinto coronel salvadoreño Domingo Monterrosa, a quien en 1993 una comisión de la ONU menciona como uno de los responsables del hecho.

Karl declaró ante el juez instructor de la oriental localidad de San Francisco Gotera, Jorge Guzmán, en un audiencia de adelanto de pruebas en la causa penal que enfrentan 15 militares retirados por la masacre de El Mozote y sitios aledaños.

El “patrón de negación”, explicó, fue aplicado por las fuerzas armadas locales, la embajada norteamericana en San Salvador, y por el Departamento de Estado que debía “certificar” ante el Congreso el progreso en materia de Derechos Humanos para mantener la ayuda económica y militar.

Para mantener ese caso oculto y que no se corte la ayuda, “era necesario preparar documentos” y el entonces subsecretario de Estado de Derechos Humanos y Asuntos Humanitarios, Elliott Abrams, estaba “encargado de esa parte del encubrimiento”, lo que incluyó “golpear la reputación”, de los periodistas que sacaron a la luz esos hechos, dijo.

Su presencia en una zona militarizada era ilegal y de conocerse hubiera cortado la ayuda del Congreso estadounidense, explicó.

El nombre de Hazelwood también fue mencionado antes por la prensa en el caso de la matanza de cuatro periodistas holandeses en 1982, por haber presuntamente asesorado a un jefe militar implicado en ese crimen.

Entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981, soldados del ahora proscrito Batallón Atlacatl del Ejército, entrenado por Estados Unidos, ejecutaron a 986 personas, entre ellas 558 niños, en El Mozote y comunidades adyacentes, en el noreste de El Salvador.

El ataque se produjo bajo sospechas de que colaboraban con la entonces guerrilla izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

La investigación de Karl “ha reflejado la complicidad y el encubrimiento del gobierno de Estados Unidos en la masacre de El Mozote”, indicó el abogado defensor de la víctimas, Wilfredo Medrano.