Masacre de El Mozote: el presidente de El Salvador negó el acceso a archivos militares

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, apeló a la seguridad nacional para denegar que un juez busque entre los archivos militares pruebas relacionadas con la matanza de casi mil personas en 1981, como había solicitado la Corte Suprema.

El mandatario consideró como “un show” los intentos del magistrado por ingresar a las instalaciones militares para revisar los archivos. “Una de dos, o quieren hacer el show, o quieren exponer a la Fuerza Armada y ninguna de las dos cosas las voy a permitir”, sentenció Bukele.

El juez Jorge Guzmán fracasó por cuarta vez en el intento de acceder a los archivos de cuatro cuarteles militares para buscar documentos relacionados a la masacre de El Mozote, la peor ocurrida en el país durante la guerra civil (1980-1992).

“Miren señores, ahí [en cuarteles militares] no hay papeles de El Mozote, y se preguntarán por qué no los dejamos entrar, pues porque son bases militares con documentos militares secretos, sensibles”, aseguró el mandatario en una conferencia de prensa.

Bukele, que además es comandante general de la Fuerza Armada, insistió que si al juez no se le permitió el acceso a los archivos es porque en las bases militares “no se encuentran” documentos relacionados a la masacre.

El juez aún tiene pendiente intentar el acceso a los archivos en otros dos cuarteles militares en la zona oriental del país, pero es previsible por las palabras del presidente que tampoco se le permitirá el ingreso a ellos.

El juez fue bloqueado pese a que la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema declaró improcedente un recurso del Ministerio de Defensa para detener las inspecciones en los archivos militares.

La sala determinó que “no se advierte” de qué manera la exhibición de archivos relacionados con la masacre ponga en riesgo la seguridad del Estado, como argumentó el Ministerio de Defensa.

Entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981, soldados del ahora proscrito Batallón Atlacatl del Ejército ejecutaron a 986 personas, entre ellas 558 niños, en El Mozote y comunidades adyacentes por sospechas de que colaboraban con la entonces guerrilla izquierdista.