“Más Brasil” y “pacto federativo”, Bolsonaro presentó un nuevo paquete de ajuste

El presidente brasileño Jair Bolsonaro presentó en el Congreso un bloque de reformas constitucionales para recortar el gasto público, que incluyen la aceleración de privatizaciones, una polémica reducción de municipios y la posibilidad de que el gobierno y los estados puedan reducir los salarios de sus funcionarios.

El presidente propuso aprobar cinco reformas constitucionales, entre ellas un «pacto federativo» que supone la descentralización de los recursos, incluyendo los del petróleo. El proyecto busca darle continuidad y reforzar la polémica reforma previsional del mandatario, aprobada hace dos semanas.

La propuesta borra los pisos establecidos por ley para las partidas en salud y educación. La Constitución establece actualmente que los estados y municipios asignan el 25% de impuestos a la educación. Para la salud, una ley complementaria obliga a los municipios a dirigir el 18 por ciento de los ingresos y los estados al 12 por ciento.

“Ellos, allá, en los estados y en los municipios, decidirán mejor que nosotros lo que es mejor para sus regiones, porque ellos viven el problema del día a día allá, en su base”, justificó el excapitán de reserva del Ejército.

Con el nuevo «pacto federativo», los estados y municipios deberían recibir unos 400.000 millones de reales (100.000 millones de dólares) en los próximos quince años, pero serán ellos quienes elijan cómo distribuir las partidas.

Otra medida prevé que tanto el gobierno central como los estados y los municipios puedan declararse en «emergencia fiscal» cuando sus gastos corrientes superen el 95% de sus ingresos.

El desencadenamiento de ese mecanismo sería automático, sin la aprobación del Congreso, y podría determinar la reducción temporaria de una parte de la jornada laboral y de los salarios de los funcionarios públicos. También contemplan una desindexación del presupuesto y el fin de la obligatoriedad de ciertos gastos.

La eliminación de ciudades

Los municipios más pequeños alertaron que también implica su “extinción” , en tanto la propuesta prevé que se incorporen a los municipios vecinos aquellas ciudades que no superan los 5 mil habitantes ni tienen un ingreso superior al 10 por ciento.

La fusión será efectiva a partir de 2026, pero ya generó revuelo en las pequeñas ciudades. En el estado de Tocantins por ejemplo, constituido por 139 municipios, advierten que con la aprobación de la reforma 69 dejarían de existir.

Brasil tiene 1.253 municipios con menos de 5.000 habitantes, según la última estimación del IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística) publicada en agosto. El número equivale al 22,5% del total de 5.570 municipios brasileños (incluido el Distrito Federal).