Extrema tensión en Brasil: Bolsonaro desafió a la Corte en las calles con amenazas de autogolpe

Nuevamente, el presidente brasileño Jair Bolsonaro avivó a sus seguidores de ultraderecha para que se manifiesten contra las instituciones democráticas.  Esta vez, apuntó directamente contra la Corte Suprema, que lo tiene en la mira por su manejo de la pandemia, las fake news y sus discursos contra el Estado de derecho. El mandatario fogoneó una protesta para reclamar la “intervención militar” y la “clausura del Parlamento”, además de la del máximo tribunal. Expresidentes y presidentes de todo el mundo advirtieron por una “insurrección”. 

Momentos antes de las manifestaciones, Bolsonaro acusó a los jueces del Supremo Tribunal Federal de haber violado la Constitución al iniciar procesos por golpismo en su contra y en contra de sus aliados.

“Ahora quiero ser apenas el vocero del pueblo”, afirmo en un video en el interior del Palacio de la Alvorada, sede presidencial, al lado de un coro de niños y de activistas con remeras con la inscripción Bolsonaro 2022, mientras se escuchaba el himno de fondo.

El temor por un potencial autogolpe

Las fuerzas democráticas y los sectores económicos y sociales del país están en alerta frente a las amenazas de los bolsonaristas, que no moderaron en lo absoluto su discurso en los últimos días. Hasta el Episcopado ya expresó su repudio frente a cualquier intento de ruptura democrática.

Ese denso clima repercutió en el exterior. La Internacional Progresista expresó su “profunda preocupación por la inminente amenaza a las instituciones democráticas de Brasil”, en un documento suscrito por personalidades de 26 países, incluidos algunos expresidentes. Entre otros, lo firman el español José Luis Rodríguez Zapatero, el paraguayo Fernando Lugo, el colombiano Ernesto Samper, el panameño Martín Torrijos y el ecuatoriano Rafael Correa.

Por qué Bolsonaro apunta contra la Corte

Las tensiones fueron increscendo desde el año pasado, pero se agudizaron por la desconfianza sembrada por Bolsonaro en el sistema electrónico de votación que Brasil adoptó en 1996.

En medio de su campaña de descrédito contra el voto electrónico, Bolsonaro llegó a afirmar que en 2022 “no habrá elecciones” si no se adopta en paralelo un sistema de sufragio en papel, que fue luego rechazado por la Justicia electoral y el Parlamento.

Sus afirmaciones descabelladas coinciden con la caída en picado de su aprobación hasta un escaso 25 % y sondeos que vaticinan un rotundo triunfo en las elecciones de 2022 del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

Por otro lado Bolsonaro, quien está siendo investigado por corrupción en la negociación de vacunas anticovid y otras irregularidades, también es investigado por el Supremo en un proceso sobre difusión de noticias falsas y amenazas a la democracia que ya llevó a la cárcel a numerosos activistas de ultraderecha.

“Todos deben encuadrarse en la Constitución” 

Algunos detenidos se mostraron en redes sociales armados hasta los dientes e instaron a que “invadan” el Parlamento y el Supremo y hasta “asesinen” a jueces y políticos.

Entre esos grupos más extremos figuran pastores evangelistas, gremios de camioneros, agentes de la Policía Militar y seguidores del movimiento ultraconservador global patrocinado por Steve Bannon, un antiguo asesor del expresidente de EE.UU. Donald Trump.

Bolsonaro, un capitán de la reserva del Ejército, cuestionó esas detenciones, dijo que no desea una “ruptura” y aclaró que “todos deben encuadrarse en la Constitución” y respetar los derechos a la “libertad” y la “opinión”.

También expresó, en tono dramático, que el escenario actual le plantea tres alternativas: “Ir preso, morir o la victoria”.