Marcha atrás: la Corte anuló el indulto de Fujimori

La Corte Suprema de Perú anuló el indulto humanitario que en diciembre pasado recibió el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) y ordenó su detención para que sea ingresado nuevamente a una prisión común. Fujimori llevaba once años en prisión de los 25 a los que había sido condenado por delitos de lesa humanidad, entre ellos secuestro, asesinato y lesiones. El 24 de diciembre del año pasado el entonces gobernante Pedro Pablo Kuczynski le brindó el indulto alegando “razones humanitarias”.

Tras las múltiples denuncias, la Justicia hizo ahora lugar a un pedido “de no aplicación” del indulto y dio una orden de “ubicación y captura” para que Fujimori “sea reingresado al establecimiento penitenciario” que determine la autoridad a cargo.

La decisión fue tomada por el juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Suprema, a cargo del magistrado Hugo Núñez Julca y anunciada luego a través de la cuenta de Twitter del Poder Judicial. En la sentencia, el juez señaló que la resolución de indulto “carece de efectos jurídicos”.

El abogado de Fujimori, Miguel Pérez, declaró que su cliente está “bastante consternado” con la orden judicial, aunque dijo que el fallo “es acatable” desde el punto de vista jurídico, “pero es cuestionable”.

Pérez dijo que apelará esta sentencia porque la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) señaló este año que “la vía correcta” para definir el caso se debía tomar en el marco constitucional y “no penal”.

Fujimori deberá retornar al penal de la Policía Nacional en el distrito limeño de Ate, donde cumplió desde 2009 la sentencia a 25 años de cárcel que se le impuso por delitos de lesa humanidad.

Al indultar a Fujimori, Kuczynski alegó “razones humanitarias” debido a las dolencias que afectan al exgobernante, de 80 años, quien padece de lesiones precancerígenas en la lengua, además de hipertensión y dolencias estomacales.

El indulto fue fuertemente cuestionado porque estaba cumpliendo una condena por delitos de lesa humanidad y fue otorgado poco después de que un grupo de legisladores disidentes del fujimorismo liderados por Kenji, el hijo menor del exmandatario, evitaran que se apruebe un pedido de destitución de Kuczynski por el Congreso.

Fujimori fue condenado en 2009 a 25 años de cárcel como autor mediato (con conocimiento del hecho) de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, cometidas por el grupo militar encubierto Colina en 1991 y 1992, respectivamente, y por el secuestro de un empresario y un periodista tras el golpe de Estado que dio en abril de 1992.