Marcada división en la OEA: no hubo consensos sobre Venezuela

La OEA no emitió una declaración conjunta sobre la situación que atraviesa Venezuela ni tampoco reconoció en su totalidad al jefe de la Asamblea Nacional como presidente interino. A pesar de los intentos de Estados Unidos, menos de la mitad de los países reconocieron a Juan Guaidó como mandatario y la mayoría de los miembros pidieron revisar el estatus jurídico de su nombramiento. Venezuela, en tanto, rechazó la declaración minoritaria, que calificó como “un simple panfleto”.

En una reunión extraordinaria del Consejo Permanente para analizar la crisis en Venezuela, un grupo de 16 países, entre ellos Argentina, Canadá, Brasil, Estados Unidos, se pronunciaron a favor de Guaidó en su intento por desplazar al mandatario Nicolás Maduro. “Terminar la usurpación debe ser el único propósito que debemos tener en la organización y en el sistema interamericano”, afirmó el secretario general de la organización, el uruguayo Luis Almagro.

No obstante, al documento lo firmaron 16 de los 34 países que integran la organización.

Estados Unidos y los otros 15 países pidieron que se garantice la “seguridad” de Guaidó, y de los miembros de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición. EL secretario de Estado de EE. UU. pidió incluso a las fuerzas de seguridad de Venezuela que se encarguen de procurar esa protección a Guaidó, cuyo paradero se desconoce desde que este miércoles se autoproclamara gobernante legítimo de Venezuela.

Pompeo volvió a advertir al presidente, Nicolás Maduro, sobre cualquier decisión para “usar la violencia y reprimir una transición pacífica”. El titular de Exteriores, además, anunció que EE.UU. “está listo” para brindar más de 20 millones de dólares en asistencia humanitaria al “pueblo” de Venezuela y consideró que “es hora” de que la OEA actúe ante un “régimen moralmente en bancarrota” y reconozca a Guaidó como presidente.

Al respecto, Pompeo solicitó una reunión regional de los ministros de Exteriores de los países del continente para tomar una decisión sobre Venezuela.

La representante de Venezuela en la OEA, Asbina Ixchel Marin, rechazó la declaración de los 16 países, destacando que no tiene el consenso de todos los Estados de la organización americana. “El comunicado que se leyó aquí no es una declaración de la OEA, es un simple panfleto. No se puede engañar a la opinión pública. Es una operación de propaganda que intenta justificar el golpe de Estado”, afirmó.

Para Marín ni siquiera debería haberse celebrado la sesión, que calificó como “un atropello a la Carta de la OEA” y antes de que empezara aclaró que “ninguno de los actos” que de ella se desprendieran tendrán validez para su gobierno. “Ayer en Venezuela ocurrió un golpe de Estado apoyado por un grupo de países que ahora pretende justificarlo aquí en esta organización”, afirmó la representante del país carioca.

No todos los países se alinearon con Estados Unidos. Más de la mitad evitaron firmar la declaración. Tal es el caso de México, cuyo representante Jorge Lomónaco, pidió durante la sesión que la OEA aclare “el estatus jurídico derivado de la designación del presidente interino nombrado por la Asamblea Nacional de Venezuela y las muestras de reconocimiento y apoyo internacionales que ha recibido”.

Lomónaco reiteró que México no se pronuncia sobre el reconocimiento de los gobiernos de otros Estados, en línea con sus principios de política exterior. “Consideramos que hacer lo contrario afecta a la soberanía de los Estados y propicia un clima de por sí ya tenso, adverso a los esfuerzos para resolver la grave situación en Venezuela”, dijo.