“Manipulación dolosa”: qué dice el informe final de la OEA sobre las elecciones en Bolivia

Luego de haber resaltado “irregularidades” en su informe parcial, la Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó que hubo una «manipulación dolosa» en los comicios del 20 de octubre y señaló la imposibilidad de validar los resultados. Los expertos señalan en el informe que el margen de victoria en primera vuelta, en la que se impuso Morales, es «mínimo si se lo compara con el volumen de las manipulaciones y alteraciones detectadas».

«El equipo auditor ha detectado una manipulación dolosa de los comicios», sentenciaron los expertos en su informe final después de que sus denuncias de irregularidades en el proceso concluyeran en el golpe de Estado contra el presidente boliviano Evo Morales, hoy asilado en México. El mismo presidente depuesto había convocado al organismo internacional que dirige Luis Almagro a que auditara las elecciones en medio de las denuncias de fraude por parte de la oposición.

Entre las «acciones deliberadas que buscaron manipular el resultado de la elección», el documento mencionó la «paralización intencional y arbitraria, sin fundamentos técnicos, del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP)» o conteo rápido. 

«Todos los análisis del equipo técnico permiten determinar que la paralización del sistema TREP no fue un accidente ni una decisión basada en fundamentos técnicos. Fue simplemente una decisión arbitraria, cuyo propósito incluyó la manipulación de la infraestructura informática», subraya la OEA.

Pero además indicó que cuando el sistema reanudó su funcionamiento, «al día siguiente, apareció en escena un servidor oculto, no declarado y no controlado ni por la empresa auditora ni por el personal técnico del órgano electoral».

«A partir de la abrumadora evidencia encontrada, lo que sí es posible afirmar es que ha habido una serie de operaciones dolosas encaminadas a alterar la voluntad expresada en las urnas», aclararon. También denunciaron la «parcialidad de la autoridad electoral».

«Los hallazgos detallados revelan, asimismo, la parcialidad de la autoridad electoral. Los vocales del TSE (Tribunal Supremo Electoral), quienes debían velar por la legalidad e integridad del proceso, permitieron que se desviara el flujo de información hacia servidores externos, destruyendo toda confianza en el proceso electoral», ampliaron.