Lula y Alberto Fernández en un diálogo sobre la América Latina pospandemia

El expresidente de Brasil y el mandatario argentino participaron de la conferencia virtual “Pensar América Latina después de la pandemia Covid-19, organizada por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. “Creo que nunca fue tan necesario soñar y seguir luchado para construir un mundo mejor que el que tenemos”, dijo Lula. Alberto Fernández planteó que “la pandemia ha destruido al sistema capitalista que conocimos”.

Tras “agradecer de corazón la solidaridad del pueblo argentino y del presidente Alberto Fernández”, Lula Da Silva recordó a las víctimas de la pandemia y señaló: “Es muy triste lo que está sucediendo en nuestros países, y en Brasil es mucho más triste”.

“Sinceramente no sé cómo será el mundo después de la pandemia, creo que nadie sabe. Tengo solo una certeza, los países donde el gobierno pensó solamente en cuidar a su población saldrán mejor que aquellos que no lo hicieron”, afirmó el líder brasileño.

En esa línea, felicitó al mandatario argentino por su “alta responsabilidad” en el manejo de la pandemia. Aseguró que Fernández “tiene el coraje que necesita un líder”, en comparación con lo que sucede en Brasil done hay “un presidente que llega a burlarse de la tragedia”.

Luego Lula rememoró sus épocas como jefe de Estado y destacó los logros de la integración en esos años. “No hace tanto tiempo aquí en América Latina empezamos a levantar un antiguo sueño de Simón Bolívar: la Patria grande”, remarcó. Dijo que al sumir tomó “la decisión de priorizar y privilegiar a nuestra relación con América Latina”.

Tras recordar con emoción que le tocó convivir con Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Hugo Chávez, Michelle Bachelet, Rafael Correa, Evo Morales, Pepe Mujica y Fernando Lugo, entre otros mandatarios de la región, señaló que la prioridad era “construir un bloque que pensase en la economía, en la educación, en la cultura, en la política como un todo y que nos transformase en un continente capaz de tener un bloque para hacer frente a las grandes potencias”.

Al volver a referirse al manejo de la pandemia, Lula planteó que “la vida no tiene precio” y que “la economía existe al final en función de las personas, no de los números”. Apuntó contra el dogma del Estado mínimo y planteó que “en todas las crisis sistémicas del capitalismo, es el Estado el que asume las responsabilidades”.

Dijo que lo que no se consiguió fue “impedir que la instituciones de la democracia fueran utilizadas contra la democracia y contra el interés del pueblo”, con complicidad de los medios de comunicación y parte del aparato judicial. Al rememorar el golpe parlamentario contra Dilma Rousseff y su posterior proscripción como candidato, aseguró: “Ellos sabían que si Lula participaba del proceso electoral, ganábamos las elecciones en la primera vuelta”.

“Creo que nunca fue tan necesario soñar y seguir luchado para construir un mundo mejor que el que tenemos”, expresó y consideró que “lo que va a salvar a América Latina después de la pandemia es la palabra democracia”.

Por último, aseguró que peleará para recuperar la democracia en su país. “Tengo 74 años y la energía de uno de 30”, bromeó y manifestó: “Yo no quiero ser un algoritmo, quiero ser un ser humano, quiero tener sentimientos, quiero tener pasión, quiero tener solidaridad, no quiero ser un número”.

A su turno, Alberto Fernández saludó a Lula como un “querido amigo” y aseguró que es “un hombre inmenso para América Latina”. “Cuando fue perseguido no dudé un segundo en ir a visitarlo y ponerme a su lado”, rememoró.

El presidente argentino opinó que “la pandemia ha dado vuelta al mundo” y mencionó que el Banco Mundial asegura que desde 1870 no hubo una crisis económica como la actual. “Ese capitalismo financiero había construido un castillo de naipes que un virus imperceptible derrumbó con facilidad”, disparó.

“Es un falso dilema si tenemos que elegir entre la vida o la economía”, aseguró Fernández y dijo que “la pandemia ha destruido al sistema capitalista que nosotros conocimos”. “La economía no funciona porque necesita de hombres y mujeres que consuman y que trabajen. Cuando terminan contagiados, no hay capitalismo que funcione”, señaló

Alberto afirmó que “es tan profunda la crisis que se ha generado que tenemos la posibilidad de revisar el mundo”, aunque señaló a Lula que lamentablemente él no cuenta en el contexto actual de la región ni con un Néstor Kirchner, ni un Pepe Mujica, ni un Evo Morales, ni un Rafael Correa ni un Hugo Chávez. “A duras penas somos dos los que queremos torcer el rumbo”, señaló al mencionar al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.

También remarcó que “los Estados Unidos rompieron Unasur y crearon Prosur, además hicieron todo lo posible para que la Celac desaparezca”. “Ahora fueron por el BID y todo el continente fue corriendo a apoyar que los Estados Unidos por primera vez en la historia presidan el Banco Interamericano de Desarrollo”, añadió para ejemplificar en qué Latinoamérica le toca moverse.

A pesar de ese contexto, sostuvo que la pandemia da la posibilidad de “revisar todo” y buscar “más igualdad de género, para que respetemos las diferencias”.

“Lula te espero en argentina pronto, vamos a comer un buen asado y vamos a tomar un rico vino”, culminó Fernández.

Otras voces

El premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel consideró que “estamos pasando por un momento muy particular en la vida de la humanidad” y que “se ha producido un desequilibrio muy fuerte entre el ser humano y la madre tierra”. Señaló que la pandemia “sacó a la superficie los graves problemas que estamos viviendo” y pidió “pensar cómo vamos a enfrentar la pobreza, el hambre, la marginalidad”.

Víctor Santa María, editor general del Grupo Octubre y secretario general del SUTERH. Llamó a “pensar la región que queremos y la región que soñamos”. Destacó “la visión geopolítica que siempre tuvo el compañero Lula, esa unión Sur-Sur que tanto pregonó”.

Santa María planteó que la Argentina debe avanzar hacia “nuevo contrato social” y aseguró que “un consejo económico y social nos dará una visión geopolítica y regional, donde podamos pensar los paradigmas del futuro”.

Por su parte, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, remarcó que “hubo un pasado que demostró que otras realidades eran posibles”, al mencionar la época en la que Lula presidía Brasil y se avanzaba en la integración regional.

Trotta remarcó que tras ese tiempo de “recuperación de derechos, de construir mejores realidades” hubo retrocesos que obligan a “repensar la institucionalizacion de los proceso de integración en América Latina”. “Pensar el futuro pospandemia implica repensar el rol del Estado, aprender de los limitantes al desarrollo que transitamos en el pasado”, agregó.

También pidió “priorizar la educación y la ciencia y la tecnología” y aseguró que “el mundo será distinto después de la pandemia: que sea un mundo mejor depende de la capacidad de respuesta de nuestros gobiernos y de la profundización de la integración del camino de nuestras sociedades”.