«Lula representa la posibilidad de encarnación de la revuelta del pueblo brasileño», Dilma reclamó la libertad del expresidente

En su paso por Argentina, la expresidenta de Brasil Dilma Rousseff ratificó la inocencia de su antecesor Lula Da Silva y puso en tela de juicio el proceso judicial que lo condenó hace un año a pasar sus días en el penal de Curitiba. Al participar de una conferencia en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y luego en el acto de público del Comité Argentino por la Libertad de Lula y Justicia por Marielle, Dilma aclaró que la exclusión de las elecciones no fue la única razón para que lo quisieran encarcelado. «Lula no es sólo un preso político. Lula representa la posibilidad de encarnación de la revuelta del pueblo brasileño», enfatizó la exmandataria.

Rousseff subrayó que Lula es la única persona que puede darles al resto de los brasileros “una perspectiva de victoria” porque él “demostró” que es posible desarrollar el país y disminuir las brechas de desigualdad. «Lula encarna la lucha democrática», recordó la expresidenta en el acto al que acudieron organizaciones sociales, académicas, gremiales, de derechos humanos, de artistas y de dirigentes políticos de distintos espacios para reclamar la liberación del líder del PT a un año de su detención.

La exmandataria recordó que a Lula primero «buscaron desmoralizarlo», luego lo «condenaron sin pruebas» y finalmente le impidieron ser candidato a presidente. «Muchas personas ven que ahora Lula puede ser liberado, porque ya pasó la elección de (el presidente Jair) Bolsonaro, y era necesario antes (de las elecciones) ajusticiarlo», agregó. Rousseff, quien fue destituida en agosto de 2016 a través de un proceso de impeachment, señaló que a Lula «no le perdonaron» que haya beneficiado «a los que no tenían derechos», en especial a los pobres y los negros.

Durante el acto, el argentino Premio Nobel de la Paz 1980 Adolfo Pérez Esquivel recordó que ha propuesto la candidatura de Lula para que reciba la misma distinción. «Lula Sacó de la pobreza, de la ignorancia a miles y miles de brasileros, les dio un sentido de vida, de dignidad: su responsabilidad como pueblo. Y por eso esta preso Lula, por estar al lado del pueblo», resaltó Pérez Esquivel.

“Lula dijo que era posible un mundo que diera oportunidades para todos los marginados y los oprimidos de América Latina”, agregó Rousseff, al tiempo que destacó que “la condición de respeto internacional” alcanzada durante los años de gobierno del Partido de los Trabajadores “infelizmente se está perdiendo, porque ahora vemos algunos monstruos que no se veían hace tiempo”. En ese sentido, mencionó “el monstruo del neofascismo y el del Fondo Monetario Internacional con sus políticas de austeridad” y criticó duramente las políticas llevadas adelante por el actual presidente de Brasil.

Sobre la concejala brasileña Marielle Franco, una destacada defensora de los derechos humanos asesinada el 14 de marzo de 2018 en Río de Janeiro, Rousseff subrayó el «compromiso» de esa mujer «por las poblaciones periféricas, marginalizadas e inseguras». «Marielle es la representación extrema de lo que ocurre en las favelas de Río de Janeiro con las poblaciones pobres debido a las fuerzas paramilitares que tienen relación con las fuerzas policiales militares. Ellos le temían», aseveró Rousseff.