El líder al rescate del PT

Brasil

Lula Da Silva concurrió al Congreso del Partido de los Trabajadores y su presencia fortaleció significativamente al movimiento. En medio de la crisis política y los golpes hacia el gobierno, el líder concentró las ofensivas de los medios de comunicación, el poder judicial y la oposición. Además, recuperó la cohesión del partido. Su hegemonía sobre el PT es determinante.

Lula Da Silva y Dilma Rousseff en el Congreso del PT- Foto: AFP

Emir Sader- Alainet (Ecuador)

Paradójicamente, cuando logra elegir, por cuarta vez consecutiva, al presidente de Brasil, el Partido de los Trabajadores (PT) vive la crisis más grande de su historia. Que no es, por lo tanto, resultado de una derrota política – en el plano electoral – sino de duros golpes políticos que han sufrido la imagen del partido y el gobierno recién electo.  

Es en ese marco que el PT realiza su quinto Congreso en Salvador, la capital de Bahía, provincia donde el partido ha logrado elegir, por tercera vez consecutiva, el gobernador. Con la presencia fundamental de Lula, y con la perspectiva de candidatearse a la presidencia del país en 2018, el ex mandatario concentra las ofensivas combinadas de los medios de comunicación, sectores del poder Judicial y partidos opositores, quienes intentan involucrarlo en alguna denuncia que le impediría ser legalmente candidato – dado que saben que su nombre es favorito para ganar las próximas elecciones.

Es así que la intervención de Lula en la apertura del Congreso es el momento de mayor importancia del evento. El interés se ubica en saber cómo abordará él, la crisis del PT, los intentos de la oposición de descalificarlo, los problemas que vive el gobierno de Dilma Rousseff y, cualquier referencia que él pudiera hacer a las elecciones del 2018.

Recuperado del tratamiento del cáncer, con su tono de voz característico recuperado, sus intervenciones se inician, siempre, a partir de un texto escrito, luego lo abandona, para incursionar, de forma espontánea, por caminos que él va concatenando conforme habla. Su extraordinaria sensibilidad política no se construye a partir de una reflexión previa, articulada, como la que haría un intelectual. Lula piensa mientras se expresa, mientras va avanzando de un tema a otro.

Esta vez, Lula optó por un texto que, dada la gravedad de la situación, requiere mayor precisión en su discurso.  Como se esperaba, él fue particularmente duro con las campañas opositoras – donde los medios de comunicación tiene un rol determinante ante la debilidad de los partidos opositores -; se refirió a los intentos de criminalización del PT y  a los ataques que ahora se vuelcan sistemáticamente en contra el Instituto Lula, a partir del cual él organiza sus actividades políticas.

” Es así que la intervención de Lula en la apertura del Congreso es el momento de mayor importancia del evento. El interés se ubica en saber cómo abordará él, la crisis del PT, los intentos de la oposición de descalificarlo, los problemas que vive el gobierno de Dilma Rousseff y, cualquier referencia que él pudiera hacer a las elecciones del 2018 “

Hizo balances retrospectivos de las numerosas ocasiones en las que se había anunciado la muerte del PT. Se valió de que se cumplen 10 años del comienzo del caso conocido como “mensalão”, para demostrar como el PT supo, rápidamente después de cada anuncio, exhibir su energía y su vitalidad. Como siempre, fue el momento del más grande silencio y atención de todos, que tenían como trasfondo los usuales gritos de los asistentes que gritaban por la vuelta de Lula a la presidencia

La participación de la presidenta Dilma Rousseff, que hasta un cierto momento no era segura, tuvo un carácter distinto de lo que se esperaba. Las diferencias del PT respecto a las orientaciones centrales de su segundo mandato – cuyo eje fue un plan de ajuste fiscal, con recortes que afectan derechos de los trabajadores y los recursos de las políticas sociales, mientras la tasa de interés fue sistemáticamente elevada – planteaban un escenario muy incómodo, frente al cual se dibujaba la posibilidad de la ausencia de Dilma en el Congreso, aun contado con el apoyo y la cobertura de Lula.

Lula ya había expresado que su candidatura en el 2018 dependerá del éxito del gobierno de Dilma, para que él tuviera “una herencia que defender”. Tras la caída vertical del apoyo del gobierno en las encuestas – aunque siempre con sospechas de manipulaciones – y la recesión, con aumento del desempleo, el escenario actual no apuntaría hacia ese éxito. Aún más, cuando nada indica que el ajuste, por sí mismo, generaría las condiciones para retomar el crecimiento económico, sino  todo lo contrario.

Pero, pocos días antes de la apertura del Congreso, en continuidad con los espectaculares acuerdos económicos firmados con China, el gobierno hizo el anuncio de un gran proyecto de inversiones, basado en la colaboración con el empresariado privado, centrado en inversiones en infraestructura, especialmente en las comunicaciones: aeropuertos, puertos, carreteras y ferrocarriles. Dilma enfatizó sobre el anuncio de las billonarias cifras de inversión, y que con ello se terminaría la etapa de los ajustes y se pasaría a una fase de inversiones, retomando el crecimiento económico. Aunque ello depende de la reacción – en principio positiva – del empresariado privado y de los plazos en que esas medidas tengan efectos concretos, el clima económico parece empezar a cambiar, después de un pesimismo acentuado, provocado por problemas reales y por campañas de terrorismo económico de los medios de comunicación.

” Con el paquete de medidas del gobierno, el anuncio de que se pasará a otra fase del segundo mandato y el discurso de Lula, el PT sale más cohesionado de lo que se podría esperar hace no muchas semanas. Las decisiones sobre los documentos se acordarán hasta el sábado, pero el clima político distensionado hacer prever que la hegemonía de Lula sobre el PT sigue siendo determinante “

En lo inmediato, las condiciones fueron favorables para que Dilma tomara la decisión de retornar más temprano de la reunión en Bruselas entre la UE y la Celac, para llegar a tiempo a participar, con Lula, en la apertura del Congreso del PT. A pesar del clima de rechazo a las medidas de ajuste y sus condenas en algunos de los documentos de las tendencias internas del PT, Dilma salió airosamente, logrando que el PT se alineara con el pedido de Lula que llamó al partido a apoyar Dilma en un momento difícil como este.

Con el paquete de medidas del gobierno, el anuncio de que se pasará a otra fase del segundo mandato y el discurso de Lula, el PT sale más cohesionado de lo que se podría esperar hace no muchas semanas. Las decisiones sobre los documentos se acordarán hasta el sábado, pero el clima político distensionado hacer prever que la hegemonía de Lula sobre el PT sigue siendo determinante

 

Martín Granovsky- Pagina 12 (Argentina)

Fue con una carta y volvió con un mensaje. Se trató del intercambio entre el precandidato presidencial del Frente para la Victoria Daniel Scioli y el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, presidente honorario del Partido de los Trabajadores. El mensaje de Lula fue conciso: “La Argentina no debe retroceder”.

El gobernador bonaerense envió con una carta personal a Lula a uno de sus hombres de confianza, el director del Banco Provincia y ex secretario general de la gobernación Javier Mouriño. Mouriño integra el área de relaciones internacionales cuyo secretario es Rafael Follonier, ex mano derecha de Néstor Kirchner en Unasur y coordinador de la Unidad Técnica de la Presidencia con Cristina Fernández de Kirchner.

Mouriño dijo a Página/12 que la decisión de transmitir u
n saludo especial a Lula y al PT “está en la misma línea con la importancia que Scioli le da a Sudamérica y, en el caso de Brasil, con su reunión de abril en el Instituto Lula”. También informó que Lula agradeció el saludo de Scioli y le expresó su deseo de que la Argentina no retroceda, un modo de aludir a que el PT no es neutral frente a la posibilidad hipotética de un avance de Mauricio Macri.

“Los argentinos nos acercamos al momento decisivo del 25 de octubre”, dice el texto en el que Scioli trata a Lula de “amigo”. Y seguía: “Hay dos modelos contrapuestos. Elegiremos entre la alianza de un pasado de ajuste y endeudamiento y un futuro que cuide los logros y nos proyecte hacia el gran desarrollo argentino y regional”. Agrega que “no se trata de cambiar por cambiar, sino de construir sobre los logros comunes… La Patria Grande necesita una militancia y una dirigencia comprometida que gobierne para la integración de los pueblos”, porque “la integración es el nuevo nombre de la soberanía en el siglo XXI”. Define a este período como “el siglo sudamericano”.

” ‘Mouriño dijo a Página/12 que la decisión de transmitir un saludo especial a Lula y al PT “está en la misma línea con la importancia que Scioli le da a Sudamérica y, en el caso de Brasil, con su reunión de abril en el Instituto Lula”. También informó que Lula agradeció el saludo de Scioli’ “

El documento pide a Lula que salude a Rui Falcao, el presidente del PT, y “a cada compañera y compañero que participa en el Congreso del PT”. Recuerda que durante la conversación en el Instituto Lula coincidieron el gobernador, y el ex presidente en que “nuestros pueblos tienen las mismas aspiraciones” y se despide de esta manera: “Va mi abrazo desde el corazón”. Mouriño mantuvo contactos con el propio Lula, con Falcao, con el ex vicecanciller Samuel Piñeiro Guimaraes, con el director del Instituto Lula y ex secretario general de la presidencia Luiz Dulci y con Marco Aurélio García, asesor internacional de Lula y de Dilma Rousseff. El asesor de Scioli fue uno de los invitados internacionales del PT junto a un grupo que incluyó, entre otros, al presidente del Frente Amplio uruguayo, José Bayardi, ex ministro de Trabajo de Pepe Mujica y ex ministro de Defensa durante la primera presidencia de Tabaré Vázquez.

Otros invitados argentinos del oficialismo fueron el funcionario de la Cancillería Oscar Laborde, dirigente del Frente Transversal y coordinador del capítulo argentino del Foro de San Pablo; Pablo Vilas, de La Cámpora, director de la Casa Patria Grande; y el enviado de Nuevo Encuentro Sebastián Rollandi. Desde fuera del Frente para la Victoria viajó desde la Argentina el diputado nacional Claudio Lozano, que junto a Víctor De Gennaro mantiene una relación antigua con el PT. “Siempre es bueno comprobar que, como dijo Lula, el PT debate y sigue vivo”, dijo Lozano.

“El PT es una referencia para los revolucionarios de América latina”, dijo Laborde, quien abogó por la recuperación política del partido que dirige la coalición de gobierno en Brasil y dio por segura una victoria del FpV el 25 de octubre. Vilas había invitado este año a la Casa Patria Grande Néstor Kirchner al alto representante general del Mercosur conocido como doctor Rosinha, el médico Florisvaldo Flier. En Bahía Rosinha defendió el valor del a veces menospreciado Mercosur en un seminario organizado por la secretaria de Relaciones Internacionales del PT, Mónica Valente. “Sobre todo en Venezuela, Brasil y la Argentina tenemos adversarios fuertes en contra, como los grandes medios y los partidos de derecha, pero la respuesta ante la crisis y ante los ataques no es menos Mercosur y menos integración sino más Mercosur y más integración”, dijo.

 

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