Lula Da Silva dijo que Gerardo Alckmin podría ser su vicepresidente 

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), aseguró que está abierto a compartir su candidatura al Palacio de Planalto con el exgobernador de San Pablo, Gerardo Alckmin, un exrival. En la misma línea, el líder del Partido de los Trabajadores anticipó que convocará a los partidos que votaron a favor de la destitución de Dilma Rousseff en 2016 para intentar construir una mayoría parlamentaria.

«Si Alckmin como vice me ayuda a gobernar, no veo ningún problema. Las divergencias serán puestas de lado porque el desafío más que ganar es reparar al Brasil«, afirmó Lula en una entrevista con Radio B. 

Alckmin es el exgobernador paulista que enfrentó a Lula en las presidenciales de 2006 y que abandonó en diciembre el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). El político conservador facilitó además desde la gobernación de San Pablo las manifestaciones a favor de la destitución de Rousseff. 

Lo que busca el PT con esta alianza es tener el camino allanado para por primera vez poder ganar la gobernación del estado más poderoso y poblado del país, San Pablo, con 46 millones de habitantes, cargo para el cual busca que el candidato sea Fernando Haddad, exaspirante presidencial en 2018.

Las alianzas que negocia el PT para su próximo Gobierno

Actualmente, el expresidente se encuentra negociando con el Partido Socialista Brasileño (PSB) y el Partido Social Demócrata (PSD) una federación partidaria por cuatro años para dar sustento a su eventual gobierno, dado que es favorito en las encuestas a vencer en las elecciones generales del 2 de octubre ante el presidente Jair Bolsonaro.

En ese sentido, el fundador del Partido de los Trabajadores afirmó que una de sus intenciones es «reparar lo que fue destruido tras el golpe» que destituyó a Rousseff y por el cual fueron aplicadas políticas de apertura económica y reformas económicas por parte de los gobiernos de Michel Temer y Bolsonaro.

Cuando le preguntaron si estaba dispuesto a dialogar con los sectores políticos que apoyaron la destitución de Dilma, Lula respondió: “Si no hablas con los que apoyaron el golpe, no tendrás con quien hablar, porque lo apoyó el 90% de la clase política”.

El presidente brasileño subrayó que el congreso tiene un rol clave en temas como la asignación presupuestal y por eso quien llegue al gobierno en 2023 deberá negociar con todas las bancadas.