Lula Da Silva califica de “irresponsables” actos contra corte suprema de Brasil, tras las detenciones de ultraderechistas

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó duramente los actos de sectores de ultraderecha contra el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, estimulados por grupos de partidarios del mandatario Jair Bolsonaro. ‘Toda institución que forme parte de la garantía del funcionamiento de la democracia en nuestro país debe ser respetada en su totalidad”, subrayó en Twitter. 

Este lunes, la Policía Federal (PF) arrestó a la activista radical Sara Winter y a otros miembros de grupos de extrema derecha simpatizantes de Bolsonaro, como parte de una investigación sobre financiación de actos antidemocráticos contra el Congreso y la Corte Suprema, dos instituciones con crecientes tensiones con el presidente.

La policía había desalojado el sábado a los militantes de ese grupo, apodado «300 de Brasil» (en referencia a los espartanos de la película de Zack Snyder), de la Explanada de los Ministerios de Brasilia, donde acampaban desde hacía dos meses. A manera de represalia, los militantes trataron el sábado de invadir el Congreso y arrojaron bengalas hacia el Supremo Tribunal Federal (STF).

El grupo defiende mensajes antidemocráticos y aboga por el cierre del Congreso Nacional, del STF y por una ‘intervención militar’. En total, ya suma más de 3.200 personas y son conocidos en Brasil por su marcada retórica beligerante contra grupos de la izquierda, a la que amenazan con «exterminar”.

La Procuraduría General de la República pidió la detención de al menos 5 de sus miembros, convalidada por el juez Alexandre de Moraes, del STF, en el marco de una investigación por las «manifestaciones antidemocráticas». Según la Fiscalía, las solicitudes de prisión temporal son por cinco días (prorrogables por cinco más) con base a pruebas obtenidas de que el grupo continúa organizando y recaudando recursos financieros para acciones que caen dentro de la Ley de Seguridad Nacional.

La respuesta de la corte

El STF «nunca se someterá, como no se ha sometido a lo largo de toda su historia, a ningún tipo de amenaza velada, indirecta o directa y seguirá cumpliendo su misión», indicó horas después en un comunicado su presidente, José Antonio Dias Toffoli.

El titular de la corte advirtió que ese tipo de actitudes “financiadas ilegalmente” fueron “estimuladas por una minoría de la población y por integrantes del propio Estado», en una clara referencia a la reunión ministerial de fines de abril. Allí,  el ministro de Educación, Abraham Weintraub, afirmó: «Si por mí fuera, ponía a todos esos delincuentes en la cárcel. Empezando por el Supremo Tribunal Federal».

Un video colgado en las redes sociales muestra a Weintraub el domingo en una manifestación bolsonarista diciendo a los participantes, arengándolos: «Ya he dado mi opinión de lo que haría con los delincuentes».

Quién es Sara Winter

Winter, quien tiene una Cruz de Hierro tatuada, es una activista contra el aborto y miembro del partido de extrema derecha de Bolsonaro Alianza por Brasil. En 2012 fundó la filial de Femen en el país sudamericano tras un viaje a Kiev, Ucrania, aunque un año después fue desvinculada por el movimiento debido a su deriva ideológica.

Además, también está siendo investigada en el proceso sobre la difusión de noticias falsas y ofensas a las autoridades judiciales por parte de grupos ‘bolsonaristas’. En su caso, se indaga un vídeo que ella misma publicó en redes sociales en el que amenazaba al magistrado del Supremo Alexandre de Moraes, que es quien lleva la causa. 

A su vez, tal, Winter es objeto también de una investigación por el mal uso de 25.000 reales (4.300 euros) del Fondo Especial de Financiación de Campañas de 2018, cuando se presentó para diputada federal en Río de Janeiro por el partido Demócratas, del que fue expulsada recientemente.