Lula acusó a Bolsonaro de convertir al coronavirus en un “arma de destrucción masiva” en Brasil

El expresidente Lula da Silva acusó este lunes al presidente ultraderechista Jair Bolsonaro de haber convertido la pandemia de coronavirus en un “arma de destrucción” masiva en Brasil. “Habría sido posible, sí, evitar tantas muertes”, dijo el exmandatario (2003-2010) en un video que divulgó en sus redes sociales para conmemorar el día de la Independencia del país. 

Brasil es el tercer país más golpeado del mundo por el nuevo coronavirus al registrar más de 4,1 millones de casos y unos 130.000 muertos.

“Estamos entregados a un gobierno que no da valor a la vida y banaliza la muerte. Un gobierno insensible, irresponsable e incompetente, que incumplió las normas de la Organización Mundial de la Salud y convirtió al coronavirus en un arma de destrucción en masa”, denunció Lula, de 74 años.

Bolsonaro saboteó las medidas de aislamiento impuestas por gobernadores y alcaldes para frenar los contagios de lo que consideraba una “gripecita”. Para el presidente, el perjuicio económico de esa medidas es “peor que la enfermedad” y por eso animó a todos los brasileños a romper las cuarentenas dispuestas en sus Estados.

Bolsonaro, que pide “volver a la normalidad”, contrajo él mismo el virus y sigue promoviendo aglomeraciones en viajes oficiales y estrechando la mano de simpatizantes sin usar barbijo o tapabocas, como hizo este lunes en la ceremonia principal por el Día de la Independencia de Brasil.

Lula recriminó al gobierno haber nombrado a “militares sin experiencia médica o sanitaria” al frente del Ministerio de Salud, que quedó a cargo interinamente del general Eduardo Pazuello tras la destitución y renuncia de dos ministros en pleno auge de la pandemia. “Brasil está viviendo uno de los peores periodos de su historia”, expresó Lula.

También arremetió contra Bolsonaro por “subordinar Brasil a los Estados Unidos de una forma humillante”, al permitir que un general brasileño sirva en el Comando Militar Sur y firmar un acuerdo con Washington para que use la Base Aeroespacial de Alcántara, en el estado de Maranhao

“Las elecciones de 2018 lanzaron a Brasil en un pesadilla que parece no tener final”, afirmó Lula, quien no pudo postularse a esos comicios porque estaba en prisión acusado de un caso de corrupción.

“Como en las películas de terror, las oligarquías brasileñas parieron un monstruo que ahora no logran controlar, pero que continuarán apoyando mientras sus intereses sean atendidos”, reflexionó Lula, que dejó el gobierno en 2010 con altos índices de popularidad.

El exmandatario espera en libertad el resultado de un recurso contra una pena de casi 9 años de cárcel por corrupción, que cumplió parcialmente entre abril de 2018 y noviembre de 2019.