Los prostíbulos del capitalismo

Latinoamérica y El Mundo
Especial

Los paraísos fiscales tienen un rol central en el universo de las finanzas sucias de capitales originados en actividades criminales. La filtración de los Panamá papers ha puesto al descubierto las maniobras de los poderosos para ocultar su dinero. En la región el 10 % más rico posee el 71 % de la riqueza y tributa sólo el 5,4 de su renta. La angustia de los panameños por la imagen del país.

Emir Sader- Alai (Ecuador)

Cada vez que se revelan datos sobre los llamados paraísos fiscales, cunde el pánico en  amplios medios económicos que se valen de ese expediente. Canalizan sus riquezas para esos territorios que arriendan sus soberanías para esconder negocios oscuros.

Los llamados paraísos fiscales son verdaderos prostíbulos del capitalismo. En esos territorios se practica todo tipo de actividades económicas que serían ilegales en otros países, captando y limpiando sumas millonarias de recursos, como los provenientes  del comercio de armas, del narcotráfico y de otras actividades ilegales de otros países. Sirven asimismo para hacer circular capitales sin pagar los impuestos que deberían pagar en sus países de origen. 

Los paraísos fiscales, que sumarían entre 60 y 90 en el mundo, son micro-territorios o Estados con legislaciones fiscales flojas o incluso inexistentes. Una de sus características comunes es la práctica de recibir capitales de manera  ilimitada y anónima. Son países que comercializan sus soberanías ofreciendo un régimen legislativo y fiscal favorable, cualquiera que sea su origen. Su funcionamiento es simple: varios bancos reciben dinero del mundo entero y de cualquier persona teniendo costos bancarios bajos, comparados con el promedio de otros bancos en otros lugares.

Los paraísos fiscales tienen un rol central en el universo de las finanzas sucias, esto es de los capitales originados en actividades ilícitas y criminales. Mafias y políticos corruptos son clientes asiduos de esos territorios. Según el FMI, el blanqueamiento de dinero representa entre el  2 y 5%  del PIB mundial y la mitad de los flujos de capitales internacionales;  circulan o residen en esos Estados, entre 600 mil millones y 1 trillón y 500 mil millones de dólares sucios.

El número de paraísos fiscales se incrementó  con la desreglamentación financiera promovida por el neoliberalismo. Las innovaciones tecnológicas y la constante invención de nuevos productos financieros que escapan a cualquier reglamentación han acelerado esos fenómenos.

” Esos paraísos existen, son conocidos, casi nadie tiene el coraje de defenderlos, pero ellos sobreviven y se expanden, porque son como los prostíbulos: ilegales, camuflados, pero indispensables para la supervivencia de instituciones fallidas, que tienen en esos espacios los complementos indispensables para  su existencia”

Tráfico de armamentos, empresas de mercenarios, tráfico de drogas, prostitución internacional, corrupción, asaltos, secuestros, contrabando, evasión de impuestos, etc., son las fuentes que alimentan a esos Estados y a los mecanismos de blanqueamiento de dinero.

Un ministro de economía de Suiza – uno de los más grandes y conocidos paraísos fiscales – ha declarado, en una visita a Paris, defendiendo al secreto bancario, clave para que esos fenómenos puedan existir: “Para nosotros, esto refleja una concepción filosófica de la relación entre el Estado y el individuo”.  Y agregó que las cuentas secretas representan el 11% del valor agregado bruto generado en Suiza. 

En un país como Liechtenstein, la tasa máxima de impuesto a la renta es del 18% y sobre la fortuna inferior al 0,1%. Ese país se especializa en abrigar sociedades holdings y las trasferencias financieras o depósitos bancarios.

Una sociedad sin secreto bancario, donde todos supieran lo que cada uno gana, podría ser considerada como un paraíso. Pero sucede lo contrario, porque se trata de paraísos para capitales ilegales, originados en actividades ilícitas.

Esos paraísos existen, son conocidos, casi nadie tiene el coraje de defenderlos, pero ellos sobreviven y se expanden, porque son como los prostíbulos: ilegales, camuflados, pero indispensables para la supervivencia de instituciones fallidas, que tienen en esos espacios los complementos indispensables para  su existencia.

Marcelo Justo- BBC (Inglaterra)

La filtración de millones de documentos de la firma panameña Mossack Fonseca, los llamados Panamá Papers, ha puesto al descubierto las maniobras de ricos y poderosos de todo el mundo para ocultar su dinero y evadir impuestos.

Y en lo que a tributos se refiere, cifras de distintas organizaciones internacionales muestran que las contribuciones de las personas más acaudaladas suelen ser bajas en relación con el monto de su riqueza.

Algo particularmente marcado en América Latina, donde los números son contundentes.

En nuestra región el 10% más rico posee el 71% de la riqueza y tributa sólo el 5,4% de su renta, según un nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En algunos países, los más acaudalados pagan entre el 1% y el 3% de su ingreso bruto, mientras que en otros el porcentaje trepa hasta el 10%.

Pero la tendencia es clara cuando se la compara con el mundo desarrollado.

” En nuestra región el 10% más rico posee el 71% de la riqueza y tributa sólo el 5,4% de su renta, según un nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). En algunos países, los más acaudalados pagan entre el 1% y el 3% de su ingreso bruto, mientras que en otros el porcentaje trepa hasta el 10% “

En Estados Unidos, la contribución de los más acomodados es del 14,2%. Y en algunas naciones europeas excede el 20%.

Ricardo Martner, jefe de la Unidad de Asuntos Fiscales de la Cepal, le dice a BBC Mundo que este desequilibrio cobra particular importancia en medio de los problemas económicos regionales y globales.

“En la época del boom este tema podía tener menos urgencia. Ahora con la crisis, con la dificultad para endeudarse, con la dificultad para crear recursos, es un tema que requiere una solución mucho más clara”, asegura Martner.

Osvaldo Rodríguez Martínez- Prensa Latina (Cuba)

Múltiples voces se alzan hoy aquí para cerrar filas en defensa de la imagen de Panamá como centro de servicios empresariales y financieros, lo que afectaría a la economía ante el escándalo de las entidades inscritas en paraísos fiscales.

El tema es inquietante para un país donde su plataforma de servicios internacionales es un fuerte componente de los ingresos y el activo más importante que tiene es su reputación, dijo a la prensa Gian Castillero, asesor de la Cancillería istmeña.

Las consecuencias de Papeles de Panamá se observan ya con la cancelación de al menos de la mitad de las sociedades anónimas que estaban en proceso de apertura, dijo a periodistas el presidente del Colegio Nacional de Abogados, José Alberto Álvarez.

” Las preocupaciones fundamentales de los especialistas apuntan a que ese tipo de sanciones perjudica a las inversiones extranjeras directas y al Distrito Financiero Internacional con sede en esta capital, que recientemente perdió decenas de corresponsalías en el mundo por una sanción de ese tipo “

Otra consecuencia directa del escándalo es que el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, anunció que su país ha vuelto a incluir Panamá en su lista de paraísos fiscales, y reclamó acelerar la acción internacional para luchar contra la opacidad fiscal y el fraude.

Las preocupaciones fundamentales de los especialistas apuntan a que ese tipo de sanciones perjudica a las inver
siones extranjeras directas y al Distrito Financiero Internacional con sede en esta capital, que recientemente perdió decenas de corresponsalías en el mundo por una sanción de ese tipo.

“Panama Papers es un tema muy grave para Panamá porque afecta de manera injusta la imagen del país y no es producto de una investigación, es un hackeo”, manifestó a la prensa Adolfo Linares, expresidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.

“Independientemente de los nombres que salen rimbombantes, no hay indicios de delito alguno, porque tener una sociedad anónima no es un acto delictivo”, recalcó Linares.

Jenaro Villamil- Proceso (México)

En otras palabras, los documentos de Mossack-Fonseca son apenas un retrato de los mecanismos que utilizan las cleptocracias, es decir, los sistemas de gobierno y de desarrollo del poder basados en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus distintos derivados.

En la descripción contemporánea de cleptocracia se señala a este modelo de gobierno como un mecanismo a través del cual el Estado “se dedica casi enteramente a gravar los recursos y a la población del país (por medio de impuestos, no retribuibles a ellos), los dirigentes del sistema amasan grandes fortunas personales, el dinero es lavado o se desvía a cuentas bancarias secretas, por lo general, a paraísos fiscales, como encubrimiento de peculado o robo”.

Prácticamente lo que hemos vivido los mexicanos desde la era de Carlos Salinas de Gortari hasta el sexenio de Enrique Peña Nieto: un sistema de enriquecimiento de unos cuantos, a través de un mayor gravamen a la población y una impunidad a toda prueba.

” En la descripción contemporánea de cleptocracia se señala a este modelo de gobierno como un mecanismo a través del cual el Estado ‘se dedica casi enteramente a gravar los recursos y a la población del país (por medio de impuestos, no retribuibles a ellos), los dirigentes del sistema amasan grandes fortunas personales’ “

No importan los signos partidistas. Ahí está el hijo de Miguel Ángel Yunes, expriista y actual candidato “opositor” al gobierno de Veracruz. O los lazos familiares. Lo mismo sirve una esposa actriz o una suegra para “lavar” dinero.

Las cleptocracias funcionan, sobre todo, en economías basadas en la extracción de materias primas (minería y petróleo, principalmente), y más en una era donde los commodities generaron la fortuna de unos cuantos y el empobrecimiento de países como México, Rusia, Brasil o Argentina.

No es casual que buena parte de los empresarios y funcionarios mexicanos mencionados tengan alguna relación como contratistas de Pemex: ahí está el potentado tamaulipeco Ramiro Garza Cantú (propietario del diario La Razón), que amasó una fortuna rentándole plataformas a Pemex; o los socios de Oceanografía que vivían de los contratos navieros con Pemex; o el mismo Emilio Lozoya Austin, exdirector de la ahora considerada “empresa productiva del Estado”, que intentó abrir una empresa offshore y dice que no la concretó, pero envió su pasaporte.

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