Samper advirtió una “conspiración de poderes fácticos” en la región

“Hoy hay poderes fácticos que sustituyen a los partidos políticos. Hablo de grupos económicos, medios, jueces al servicio de causas particulares”, destacó el expresidente colombiano y extitular de la Unasur, Ernesto Samper, en el Primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico que se realiza en Argentina. Samper analizó durante el panel “¿Puede sobrevivir la democracia a tanta desigualdad?” el momento histórico que atraviesa América Latina y las diferencias notorias que hay en términos de brechas sociales entre la década de gobiernos progresistas y las nuevas expresiones de derecha.

El ex mandatario se refirió a la “profunda crisis política” que está atravesando América Latina y consideró que el “único camino de salida para superarla es el que señalan las políticas sociales inclusivas, la solidaridad regional y su independencia de cualquier hegemonía”. “Los partidos se parecen cada vez más a lo que la gente piensa de ellos: que no funcionan, que están corrompidos. Y es verdad: ya no guían los cambios políticos y se desconectaron de los movimientos sociales”, evaluó.

El ex mandatario subrayó que es importante “entender que los monstruos que la izquierda latinoamericana tiene enfrente no son abstractos ni fantasmagóricos” y subrayó que tienen “dientes, garras, pero sobre todo apetitos”. “No se trata de cerrar la fábrica de sueños sino de abrir un nuevo departamento para convertir los sueños en realidad”, aseguró.

Un párrafo aparte le dedicó a Brasil, país en el que, según estimó, se vivió “un fraude electoral” con la elección de Jair Bolsonaro como presidente porque no dejaron participar de los comicios a Lula Da Silva, “la única persona que podía derrotarlo”.” Era una pela de boxeo en la que subieron a Bolsonaro para que peleara contra Lula pero Lula estaba amarrado y con un antifaz porque no podía defenderse”, denunció Samper, quien visitó recientemente en Curitiba al fundador del PT. Para el colombiano, a Lula “lo tienen confinado en condiciones miserables”.

Samper advirtió además que esa misma “conspiración de poderes fácticos” es la que “le están haciendo a Cristina aquí, a Correa en Ecuador, es una guerra jurídica”, que se activa “porque no los pueden derrotar en el campo de las batallas políticas (…) y trasladan la decisión a los estrados judiciales”. Por último consideró que ésta es “la nueva estrategia de la derecha para robarle los espacios a la izquierda latinoamericana”.

“Coincido con Cristina en que aquí hay una crisis política profunda que tiene sus raíces en los partidos políticos de la región. Se ha venido perdiendo la dinámica de los partidos porque ya no representan como antaño los intereses sociales y populares, porque se han dedicado al clientelismo”, agregó Samper, quien propuso también “analizar el impacto de las redes sociales (…) que actúan como enjambre pero no ofrecen una salida”.

Más adelante el exmandatario se refirió a la desigualdad, que se combatió durante los gobiernos progresistas pero hoy vuelve a tocar la puerta. “En 10 años de gobiernos progresistas sacamos a 180 millones de personas de la pobreza, ¿Saben cuántos están regresando a la pobreza? Según cifras de la Cepal, entre 15 y 20 millones. Estamos desandando el camino que habíamos avanzado”, advirtió.

El expresidente de Colombia recordó que en su país se “lograron cerrar unos acuerdos históricos en La Habana, que pusieron fin a un conflicto de más de 50 años”, pero alertó que allí “todavía hay gente, cuyos apellidos empiezan con U que quieren más guerra”, en una clara referencia al ex mandatario Álvaro Uribe, quien promovió la carrera del actual presidente del país, Iván Duque. “El eje vertebral de la paz en Colombia es volver a repartir las tierras, porque no sólo no las han repartido sino que las han concentrado los paramilitares, los narcos y los agentes de la guerrilla”, explicó.