Los migrantes llegan a Tijuana y EE.UU. blinda la frontera

La caravana migrante está cerca de cumplir su cometido: llegar a Estados Unidos en busca de un futuro mejor. Del otro lado, el presidente Donald Trump desplegó más de 5.000 soldados para custodiar la frontera y advirtió que reprimirá a cualquiera que intente traspasar el muro. El contingente más grande de centroamericanos avanza en el noreste de México, a unos dos mil kilómetros de Tijuana.

Luego de un mes de travesía, el principal grupo de migrantes centroamericanos, en su mayoría hondureños, partió de Guadalajara (Jalisco) hacia los estados de Nayarit y Sinaloa, en el Pacífico. “El lunes se atendieron a unos 400, este martes 1.000 más y se espera que el miércoles lleguen otros 1.000”, indicó el subsecretario de Gobierno se Sinaloa, Marcos Osuna.

En las últimas horas, los migrantes empezaron a llegar a la ciudad fronteriza de Tijuana. Se calcula que ya hay apostados junto al muro unas 350 personas, entre ellos un numero grupo del colectivo LGBT.

Ante la mirada de las fuerzas de seguridad de Estados Unidos, un grupo de migrantes intentó trepar las vallas que dividen las fronteras. La llegada de los miles y miles de migrantes que peregrinaron desde Centroamérica es inminente. El gobierno de Trump mandó a cerrar los accesos que conectan Tijuana y San Diego y desplegó sobre la frontera un operativo a cargo de las fuerzas armadas con más de 5.000 soldados.

Mientras, otro grupo de migrantes se dirige a la frontera de Estados Unidos por el norteño estado de Sonora, y otro, de unas pocas decenas, sigue todavía en Monterrey (Nuevo León) evaluando su próximo paso, mientras son alojados en un albergue.

Parte de la segunda caravana, unos 1.200 hondureños, permanece en la Ciudad de México, donde se alojan en un complejo deportivo en el oriente de la capital. Otros 2.000 migrantes, procedentes en su mayoría de El Salvador, se encuentra más lejos del sueño americano y avanzan todavía por el oriental estado de Veracruz.

Una cuarta caravana, también de salvadoreños, avanza dividida entre los estados de Oaxaca y Veracruz. Se estima que la integran unas 1.800 personas.

La primera caravana migrante partió el 13 de octubre de San Pedro Sula, Honduras y entró a México el 19 de octubre.