Los indígenas siguen en pie de guerra contra Moreno y convocan a las FFAA a unirse en su lucha

La principal organización indígena de Ecuador rechazó el diálogo con el presidente Lenín Moreno e instó a las fuerzas armadas a dejar de responder sus órdenes, un gesto que fue reprochado por el expresidente Rafael Correa. En medio de las masivas protestas y el paro generalizado contra el paquetazo, los indígenas develaron que tienen a ocho policías retenidos. La ofensiva del sector se recrudeció luego de que confirmaran dos muertos por “la represión desmedida y brutal” del miércoles.

«Nada de diálogo con un gobierno asesino», dijo la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) en un comunicado firmado por su presidente, Jaime Vargas.

El dirigente, quien llamó a «radicalizar las acciones» mediante «bloqueos de vías y las tomas» de edificios públicos, habló frente a los indígenas que se concentran en un coliseo de Quito.

«¡Vamos a radicalizar con más fuerza, compañeros, y si tiene que denunciar y si tiene que matarme que me maten!», exclamó Vargas, quien rechazó un posible arreglo con la mediación de la Iglesia católica y Naciones Unidas.

Vargas envió también un mensaje a las Fuerzas Armadas, luego de que el presidente anunciara ayer un toque de queda en todo el país, que se complementa con el dictado previo del estado de excepción. «Unanse al pueblo, no cumplan esas órdenes de ese señor traidor (en referencia al mandatario) que se ha unido con Jaime Nebot, con (Guillermo) Lasso, unánse al pueblo, señores de las fuerzas armadas, señores comandantes quítenle apoyo”, alentó.

La Defensoría del Pueblo informó que hubo cinco personas muertos, incluido un dirigente indígena, desde el inicio de la protesta el 2 de octubre.

Ocho policías también están en poder de militantes de la Conaie en el coliseo donde hierven los ánimos contra el gobierno. «Estamos bien, no nos han maltratado», indicó Darwin Lárraga, uno de los efectivos.

En una semana de protestas, el gobierno también da cuenta de 766 detenidos. La Cruz Roja por su parte ha atendido a 122 heridos.

El reclamo de los indígenas

Los indígenas piden que las fuerzas que rodean el parque El Arbolito, junto a la Casa de la Cultura, se alejen para que ellos puedan salir. “Si las fuerzas del orden atacan la zona donde se encuentran, la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), «no nos responsabilizamos de la vida de los policías», indicó Fabián Masabanda, indígena de la provincia de Imbabura.

Los pueblos originarios encarnan el descontento social por las reformas económicas que impulsa Moreno como respuesta al programa impuesto por el Fondo Monetario Internacional.

Los indígenas, que representan el 25% de los 17,3 millones de ecuatorianos, son el sector más castigado por la pobreza y en su mayoría trabajan en el campo. Con la liberación de los precios de los combustibles, deben pagar más para el transporte de sus productos al tiempo que temen una escalada inflacionaria.

El presidente Moreno, que llevó la sede del gobierno a Guayaquil acosado por las manifestaciones, estuvo el miércoles por unas horas en Quito para seguir el curso de las conversaciones antes de regresar al puerto ecuatoriano.

El miércoles la Conaie mostró músculo con una multitudinaria marcha sobre Quito, la agobiada capital ecuatoriana que lleva más de una semana sin clases ni transporte público, y con el comercio restringido.

Aun así, Moreno resiste respaldado por el mando militar, las gremios económicos más poderosos y la derecha política a la que se acercó después de romper con Correa, devenido en su mayor adversario político.

El rechazo de Correa

El expresidente ecuatoriano, quien apoya las protestas contra el “paquetazo”, objetó el llamado de los indígenas a las Fuerzas Armadas porque dijo optar por “una salida constitucional, democrática y pacífica para esta crisis”.

“Esto NO está bien. Las FFAA NO pueden ser los árbitros de nuestra democracia. Hay que aplicar la Constitución, art.130 o 148”, resaltó respecto a las medidas constitucionales que avalan un adelantamiento de las elecciones en ese país.

Esta no es la primera vez que Rafael Correa aboga por una salida en las urnas, porque en las últimas semanas advirtió que lo mejor que se podía hacer ante esta situación era llamar a elecciones anticipadas.