Los huevos de tortuga marina se volvieron tóxicos por la contaminación industrial

Científicos descubrieron que los huevos de tortuga en el Caribe panameño adquirieron en los últimos años altos índices de arsénico por la contaminación en el medioambiente, generada principalmente por la industria petrolera y el campo. Por ese motivo, desaconsejaron su ingesta a la población de la zona porque podrían contraer graves intoxicaciones. La recolección de huevos es además ilegal porque se trata de una especie en extinción.

Según el estudio del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, siglas en inglés), los huevos de tortuga baula (Dermochelys coriacea) que anidan en las playas del Caribe panameño contienen “altas concentraciones de metales” por la contaminación a la que están expuestas en sus rutas migratorias.

“Nuestro estudio demostró que existe un riesgo severo al comer huevos de tortuga debido a la acumulación de ciertos metales con impactos desconocidos a largo plazo”, comentó Stefanie Kaiser, bióloga de la Universität Hamburg alemana y coautora del estudio.

Mediciones tomadas sobre los huevos de tortugas en las playas caribeñas de la provincia de Bocas del Toro revelaron “concentraciones más elevadas de hierro, zinc, arsénico, selenio y estroncio que las reportadas anteriormente para esta especie”, según un comunicado.

Agregó que los valores de arsénico detectados fueron los más altos encontrados en huevos de cualquier especie de tortuga marina, mientras que los de mercurio y zinc estuvieron por encima de los estándares internacionales para niños.

“Estos resultados demuestran que la ingesta ilegal de huevos de tortuga baula presenta riesgos para la salud de las comunidades locales, incluyendo un mayor riesgo carcinogénico para adultos y niños”, dice la nota.

Para las tortugas baula que anidan en Bocas del Toro, el Golfo de México es una zona potencial de contaminación por la agricultura, la industria y las instalaciones petroleras, de acuerdo al STRI.

Otro estudio de 2016 encontró altas concentraciones de metales tóxicos como manganeso, hierro, cobre, zinc, arsénico, cadmio y mercurio en huevos de tortuga verde y tortuga golfina, en el Pacífico panameño.

El Smithsonian también advierte que las tortugas enfrentan un riesgo de extinción por la recolecta ilegal de sus huevos y lamenta que los esfuerzos para detener esta práctica “han fracasado” en muchos países.

“La conservación de las tortugas marinas se ha visto comprometida durante décadas por la explotación regional y local, con pocas medidas de protección exitosas”, comentó Héctor Guzmán, investigador de STRI.