Los hondureños siguen marchando al norte, en medio de nuevas amenazas de Trump

Mientras el presidente Donald Trump endurece sus políticas antimigratorias, una nueva caravana partió hoy desde Honduras con el objetivo de llegar a la frontera de México con Estados Unidos. Más de mil hondureños se congregaron esta madrugada en la terminal de San Pedro Sula e iniciaron su camino hacia el norte en busca de mejores condiciones de vida y para escapar de la violencia en sus comunidades. Al poco tiempo, las autoridades de ese país retuvieron a 60 niños cuando intentaban cruzar hacia Guatemala por el punto fronterizo de Agua Caliente.

La nueva caravana de migrantes, convocada por las redes sociales, avanza hacia la frontera con Guatemala, donde las autoridades de Honduras reforzaron la seguridad en línea con los pedidos del gobierno norteamericano. En ese marco, uno de los supuestos promotores de la movilización, Juan Carlos Molina, fue arrestado por la tarde mientras que
la Policía detuvo a 60 chicos ante la supuesta falta de pasaportes.

Trump aprovechó la formación de la caravana para insistir en la necesidad de erigir un muro en la frontera con México para impedir la entrada de los inmigrantes sin papeles. “Una nueva gran caravana se dirige hacia nuestra frontera sur desde Honduras. Díganle a Nancy y a Chuck (Pelosi y Schumer, los líderes demócratas del Congreso, donde controlan la cámara baja) que un dron sobrevolando no va a detenerlos”, tuiteó el presidente.

“Solo funcionará un muro. ¡Solo un muro, o una barra de acero, mantendrán la seguridad de nuestro país!”, agregó, pidiendo el fin del “shutdown” que paraliza la administración federal estadounidense desde hace más de tres semanas. Según Trump, la caravana es “gigantesca”, “la más grande que se ha visto” hasta ahora.

Por su parte, la encargada de negocios de la embajada de Estados Unidos en Honduras, Heide Fulton, pidió a través de un mensaje en Twitter a los hondureños que no pierden su “tiempo y dinero en un viaje destinado a fracasar”. “El camino es largo y extremadamente peligroso”, subrayó la diplomática estadounidense, que en los últimos días ha señalado que la travesía está “llena de amenazas y dolores”.

Muchos de los migrantes, entre ellos niños, mujeres y adultos mayores, atraviesan el territorio a pie, colectivos o subidos en camiones o vehículos particulares. Esta es la tercera caravana que sale desde Honduras, en las que ya se registraron al menos once personas fallecidas en su intento por llegar a Estados Unidos.

La primera gran marcha partió el 13 de octubre pasado de la misma terminal de buses de San Pedro Sula, con unas 2.000 personas. Una segunda con un número menor partió cuatro días después desde el sur del país. Otras salieron de El Salvador y Guatemala. Desde que empezaron, el gobierno de Estados Unidos intensificó su discurso antiinmigratorio, reforzando la militarización en la frontera.