Los desafíos de Michelle

Educación, salud, pueblos originarios, reforma de la Constitución de la era Augusto Pinochet y modificaciones tributarias son temas claves que deberá encarar la presidenta electa, Michelle Bachelet, en función de las promesas electorales y de las demandas del electorado.

Álvaro Cuadra – Telesur (Interestatal)

“Más allá de las diferencias y tensiones que pudiera generar el triunfo más que previsible de Michelle Bachelet, lo cierto es que su candidatura y su futuro mandato concitan un amplio consenso dentro y fuera de Chile. Desde sectores empresariales nacionales e internacionales, hasta la izquierda tradicional, incluidos los comunistas, se ha respaldado un programa de gobierno que apunta a reformas de mediana intensidad en el ámbito educacional, tributario y constitucional”, dice.

“En esta segundo vuelta electoral, la triunfadora es Michelle Bachelet, su figura y su programa. Casi como en una profecía auto cumplida, la ex mandataria fue reafirmando su liderazgo en amplios sectores de la ciudadanía, seducidos por sus ‘cualidades blandas’ que contrastan con el talante tecnocrático de la candidata de la derecha, la ex ministra señora Evelyn Matthei. Triunfó la simpatía de Bachelet, fuera de toda duda, pero también triunfó la promesa de reformas democráticas que el país anhela. Pero las movilizaciones sociales de los últimos años están marcando un nuevo tiempo político en Chile que reclaman más que empatía ciudadana”, estima Cuadra.

Indica que mientras estas reformas son vistas por los sectores conservadores chilenos como una “amenaza”, para el interior de Nueva Mayoría, en particular para la izquierda, “son insuficientes”.

Y añade: “Después de cuatro años de un gobierno pragmático de derechas que no logró seducir a las mayorías, hay un giro hacia la centro izquierda. Una nueva coalición de gobierno, Nueva Mayoría, quiere dejar atrás el recuerdo de la llamada Concertación, un recuerdo agridulce de veinte años de reformas débiles, demasiado débiles y de un clima de corruptelas escandaloso, demasiado escandaloso”.

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