Los argumentos de Bolivia están en La Haya

Bolivia y Chile

La documentación de Bolivia sobre su demanda a Chile por una salida al mar, fue presentada ante la Corte de La Haya por el presidente Evo Morales. Aunque los textos son secretos, los abogados de las dos partes dijeron que se basan en que Santiago otorgue valor jurídico a los compromisos asumidos ante La Paz para encontrar una solución soberana para los bolivianos.

Agencia Sulan

P. Cuiza – B. Montero – La Razón (Bolivia)

Bolivia presentó hoy ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya la memoria que sustenta la demanda marítima contra Chile y que se encuentra contenida en cuatro cuerpos: uno histórico, dos jurídicos y el cuarto de anexos. A partir de la fecha, se abre un plazo de 90 días para que el gobierno de la chilena Michelle Bachelet demande la incompetencia del tribunal internacional o, en su caso, deje que el proceso continúe.

El presidente Evo Morales encabezó la delegación boliviana que dejó el histórico documento en la CIJ y a su salida expresó su deseo de que esta corte “haga justicia” para que Bolivia pueda retornar al Pacífico con soberanía. “Confiandos en que Bolivia pronto volverá al Pacíico con soberaní…Con mucho respeto decir a la Corte Internacional de Justicia que nos haga justicia”, declaró.

La estatal radio Patria Nueva transmitió desde La Haya las declaraciones del Presidente, mientras en el Palacio de Gobierno, en La Paz, se realizaba un acto de apoyo y seguimiento a las gestiones de la delegación boliviana en la CIJ.

“El objetivo es dar valor jurídico a los compromisos que asumió Chile con Bolivia para encontrar una solución a su demanda de salida soberana al Pacífico”

El contenido de la memoria no podrá ser público durante un año, pero no obstante algunos de los actores que ayudaron en su confección mencionaron algunas características generales del documento, al que sí tendrán inmediato acceso las autoridades chilenas.

En una entrevista publicada hoy por el periódico La Tercera de Chile, el excanciller Javier Murillo explica que si bien se trata de un “documento secreto” el objetivo es dar valor jurídico a los compromisos que asumió Chile con Bolivia para encontrar una solución a su demanda de salida soberana al Pacífico.

“Se trata de dar validez jurídica exigible a los numerosos compromisos formalmente asumidos por Chile, a lo largo de la historia, para resolver el enclaustramiento geográfico de Bolivia. Tales compromisos se dieron en 1895, 1910, 1920, 1923, 1926, 1950, 1961, 1975, entre los más importantes”, detalla.

Bolivia perdió 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio en la denominada Guerra del Pacífico de 1879 que involucró también a Perú.

Máximo Quitral – El Mostrador (Chile)

La tarea no parece sencilla, pues el principal obstáculo que presenta la aspiración de Palacio Quemado es la de obtener acceso al mar con soberanía, y cuya prerrogativa no ha tenido mucha aceptación por parte de Chile. Además, tal decisión no pasa única y exclusivamente por Chile, sino que implica la consulta al Perú bajo el marco del Tratado de 1929 y su acuerdo complementario, el que en su artículo primero sostiene que: “Los Gobiernos de Chile y del Perú no podrán, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al Tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán, sin ese requisito, construir, a través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales”. Si a eso le sumamos que para Chile el Tratado de Paz y Amistad de 1904 zanjó cualquier diferencia territorial entre ambos países y que desde ahí en adelante la teoría negacionista ha sido utilizada permanentemente para descartar temas pendientes entre los países vecinos, el panorama de entendimiento bilateral se ve más bien difuso.

No por ello la estrategia del presidente Morales, y en particular de su Canciller, fue aludir a cuestiones “expectaticias”, que –a juicio de Choquehuanca– consisten en que por años Chile produjo instancias de diálogo tendientes a dar solución al encierro geográfico boliviano. Por ello se puso especial atención a tres hechos históricos, como son las conversaciones sostenidas entre los países bajo los gobiernos de Gabriel González Videla, por lado chileno (1946-1952), y de Enrique Hertzog, por lado boliviano (1947-1949). El Abrazo de Charaña de 1975, encuentro bilateral entre los dictadores Augusto Pinochet, por parte de Chile (1973-1990), y de Hugo Banzer, por Bolivia (1971-1978). Finalmente, se consideró como relevante la agenda de los 13 puntos, instancia de diálogo abierta por la actual Presidenta, Michelle Bachelet, en 2006.

“Bolivia ha argumentado que Chile ha tenido la intención de negociar y que estas voluntades dan pie para pensar en los elementos expectaticios. Esto último tendría un antecedente jurídico bastante interesante, al sostener que su base estaría dada por actos unilaterales del Estado chileno, en los cuales no sólo los tratados obligarían, sino que también los actos bajo la voluntad gubernamental”

Como no se ha precisado nada sobre su aspiración, Bolivia ha argumentado que Chile ha tenido la intención de negociar y que estas voluntades dan pie para pensar en los elementos expectaticios. Esto último tendría un antecedente jurídico bastante interesante, al sostener que su base estaría dada por actos unilaterales del Estado chileno, en los cuales no sólo los tratados obligarían, sino que también los actos bajo la voluntad gubernamental, los cuales representarían un elemento superlativo dentro de la conformación del derecho internacional.

Frente a esto y ante los resultados ocurridos con la demanda peruana, se hace necesario que Chile asuma con seriedad y responsabilidad los argumentos de Palacio Quemado y que la tesis negacionista dé señales de debilitamiento a futuro y que las relaciones políticas puedan retomarse progresivamente para el bien de una sana convivencia vecinal y bilateral.

 

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